La ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko anunció este martes su candidatura oficial a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 31 de marzo, en un multitudinario congreso en el que prometió un nuevo rumbo para el país. “Hoy comenzamos un cambio de rumbo para un país mejor”, aseguró Timoshenko en el Palacio de los Deportes de Kiev.

Arropada por miles de seguidores, la líder del partido Batkivschina (Patria) orquestó un mitin multitudinario en torno a la religión, el ejército, la educación y la ciencia.

La política ha renovado, de cara a su campaña electoral, tanto su programa como su imagen: ha dejado atrás su icónica trenza rubia en forma de diadema y se presenta ante el electorado con un estilo más sobrio y el pelo recogido en un moño.




















Soy humana y quiero pedir perdón”




También hizo un gesto de humildad, al reconocer que en el pasado ha “cometido errores”. “Soy humana y quiero pedir perdón. Viendo el sufrimiento de nuestro país he tenido que llorar sin lágrimas, he aprendido la lección,” declaró.

Timoshenko encabeza todos los sondeos sobre la carrera presidencial y es la principal rival del actual presidente ucraniano, Petró Poroshenko.

En caso de una segunda vuelta, que los analistas dan por hecha y que se celebraría el 21 de abril, Timoshenko conseguiría un 23,4 % de los votos, frente al 11,8 % que lograría Poroshenko, según las encuestas.









Timoshenko recibe el calor de su partido
Timoshenko recibe el calor de su partido
(Sergey Dolzhenko / EFE)

El presidente de Ucrania aún no ha anunciado su candidatura, para lo que tiene hasta el próximo 3 de febrero, pero nadie en Ucrania duda de sus intenciones de intentar revalidar su mandato.

Poroshenko ha convertido en uno de sus principales focos electorales la independencia de la Iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarcado de Moscú, alcanzada el pasado diciembre.


















Timoshenko trató hoy de contrarrestar la baza religiosa utilizada por Poroshenko en las últimas semanas y, así, un sacerdote ortodoxo y un coro de niños abrieron el congreso de Batkivschina.


La ex primera ministra lidera la ofensiva populista con promesas reformistas hacia un futuro sin corrupción





A su vez, la ex primera ministra lidera la ofensiva populista con promesas reformistas hacia un futuro sin corrupción, más justicia social y un ejército más poderoso. “Lo primero que haremos tras ganar las elecciones será convocar un referéndum para adoptar una nueva Constitución que combata el actual sistema oligárquico de gobierno y dé poderes reales a los ciudadanos. Los criminales y mafiosos aún están en nuestras calles,” dijo Timoshenko, de 58 años.

La integración de Ucrania a la Unión Europea (UE) y el ingreso en la OTAN forman también parte del programa electoral de la política, a la que el ex secretario general de la Alianza Atlántica Anders Fogh Rasmussen manifestó hoy su apoyo en un vídeo.


Congreso donde la ex primera ministra ha presentado su candidatura
Congreso donde la ex primera ministra ha presentado su candidatura
(Sergey Dolzhenko / EFE)

















En su tercera acometida presidencial después de la de 2010 y 2014, Timoshenko ha hecho, además, de la reforma del ejército uno de los pilares de su programa electoral. “Nuestros soldados han de estar mejor equipados, debemos apoyarles mejor para defender nuestro país,” resaltó, tras pedir un minuto de silencio por los caídos en el conflicto en el este de Ucrania, en el que han fallecido unos 13.000 personas desde 2014.


Timoshenko ha sido bautizada como “la princesa naranja”, “la diosa de la revolución” (…) pero no le faltan críticos, que la acusan de prorrusa





Timoshenko ha sido bautizada como “la princesa naranja”, “la diosa de la revolución”, “la princesa Leia” de la política ucraniana e incluso “la Juana de Arco eslava”, pero no le faltan críticos en las campañas rivales, que la acusan de ser prorrusa.

La ex primera ministra ucraniana, que fue encarcelada en 2011 por el régimen de Víktor Yanukóvich y liberada tras el triunfo de la revolución del Maidán hace casi cinco años, ha sido acusada de simpatizar con el Kremlin tras sus acuerdos gasísticos con el presidente ruso, Vladímir Putin, hace una década. Ella considera que Rusia está interesada en desestabilizar la política ucraniana y cree, por contra, que el Gobierno actual “es un sirviente de Moscú”.


















En estos momentos hay trece candidatos que se han inscrito ante la Comisión Electoral Central, aunque no es seguro que todos vayan a ser registrados como aspirantes. Entre los más destacados figura el actor Vladímir Zelenski, que ronda el 10 por ciento en intención de voto.




















All copyrights for this article are reserved to Internacional