«Es imposible no depender de Messi. Dependemos nosotros y dependería cualquier equipo. Lo ilumina todo, ¿qué le vamos a hacer?», se acabó preguntando Ernesto Valverde, el técnico del Barcelona, como si tuviera que pedir perdón por no tener a Leo. «Ha desatascado el partido con la falta del 2-1», ha reconocido el entrenador azulgrana.

«Messi es incontrolable. Habíamos dicho de no hacer faltas al borde del área», ha confesado Òscar García, el nuevo técnico del Celta. «Pero siempre tiene un segundo más, puedes tener el partido controlado, pero en una jugada te tira al suelo todo», ha añadido el entrenador del club gallego.

Autocrítica del Txingurri

Luego, Valverde ha querido ser autocrítico con el juego del Barcelona, sobre todo en el primer tiempo. «No hemos tenido un ritmo de juego algo. Nos faltó continuidad, era demasiado pastoso. No llegábamos arriba con claridad, ellos, además, lo hicieron bien. Nuestro ritmo debía ser más alto», ha precisado el técnico del Barça, mucho más contento con el «ritmo y la velocidad» de su equipo en la segunda parte.

«Habíamos perdido en el campo del Levante, eso nos hizo daño. Luego, el empate en Champions. Y cuando no ganas se genera incertidumbre en el entorno. Te aprietan, están bien que te aprieten porque eso te obliga a reaccionar», ha afirmado Valverde.

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