«Es la casa donde me crié, es el fútbol que me dió todo, es la referencia y el modelo que comimos desde pequeños. Es el Barça de toda la vida, es Johan, el 14, es el Jordi que estará mirando…». Víctor Valdés estaba emocionado. No podía evitarlo. Se sentará este martes en el banquillo del nuevo estadio Johan Cruyff para enfrentarse al Ajax. No podrá, sin embargo, tener a Ansu Fati, la nueva estrella de La Masia. De momento, el joven juvenil, de 16 años, pertenece al primer equipo, con quien ya debutó el pasado domingo en el Camp Nou ante el Betis, convirtiéndose en el segundo más joven de la historia del club azulgrana.

«A Ansu lo he disfrutado muy poco. Lo he tenido pocos días en mis manos. El primer día tenía molestias en la planta del pie y no podía jugar en Rusia contra el Zenit. Le dije: ‘Ansu, enséñame las botas’. Eran un auténtico desastre, el dolor le venía de ahí. Quizá nadie reparó, nosotros sí. Fuimos a comprar unas botas nuevas. Y en el primer minuto en que tocó el balón, ya con botas nuevas, vi que es fuerte, veloz, anarquía total en su juego, con gran desparpajo. Hay que darles libertad total para que fluya», dijo Valdés, el entrenador del Juvenil A.

«A Ansu le dije en Rusia: ‘Enséñame las botas’ Eran un auténtico desastre, el dolor le venía de ahí. Al primer balón que tocó, ya con botas nuevas, vi que es fuerte, veloz, con anarquía total en su juego» (Valdés)

«¿Qué le he dicho a Ansu? Que no se olvide de donde viene porque él representa muchas cosas. Es el trabajo bien hecho de una selección. Tiene alma de campeón, es un asesino del área, por eso es uno de mis reyes. No tengo ninguna duda de que nuestra etapa acabó en Rusia, además tengo una historia personal con la que me identifico mucho», ha comentado Valdés, quien explicó que viene de «una etapa de mucho silencio en el que he tenido tiempo de pensar muchas cosas».

Luego, Valdés ha relatado los cinco puntos de su filosofía como entrenador: «Diversión, actitud, identidad, variedad y ataquer». En ese aspecto, Valdés ha explicado que «tuve una gran cagada al fiarme de la gente externa, que te prometían el oro y el moro». Ahora, el técnico del Juvenil A ha aprendido de esos errores. «¿Si echo de menos la portería? ¡Qué pregunta más bonita». Me quité los guantes, soy un entrenador sin guantes. Pero nunca dejo de ser portero. Ser portero es mi alma. He estado encarcelado 20 años de mi vida en la portería. Pero he tenido momentos de gloria suprema en esa cárcel».

«¿Si echo de menos la portería? ¡Qué pregunta más bonita! Me quité los guantes, soy un entrenador sin guantes. He estado encarcelado 20 años de mi vida en la portería. Pero he tenido momentos de gloria suprema en esa cárcel» (Valdés)

Y ahora se sentará en el banquillo del nuevo estadio Johan Cruyff. «El destino me ha puesto por casualidad o no, aquí. Seremos un equipo, con una idea de juego, que represente el espíritu de La Masia. No quiero olvidarme de mis dos grandes amigos: Iniesta y Xavi. Ellos forman parte de La Masia, de esta hermandan. Yo he dormido en el Camp Nou viendo el Dream Team. Queremos ser un 2,0 con un poquito más de gas».

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