Basta pasarse cualquier día por delante del Eixample Teatre para darse cuenta de que es una apuesta ganadora. Siempre está lleno de gente, adaptándose al aforo permitido, por supuesto, y ha creado un público fiel que no se conforma con solo una de sus propuestas y repite una y otra vez. La fórmula del éxito se basa en varios elementos, el principal es el humor, que tanta falta nos hace estos días, al que suman a veces música, nostalgia o ambas. Así llevan ya muchos meses con títulos que no dejan de funcionar como la parodia Sex Escape o el musical Como una canción de los 80. En esa misma línea acaban de estrenar La loca comedia de los 80, especialmente dedicada a quienes vivieron esa época.

La obra ha sido escrita por dos miembros de la familia que forma esta sala, lo más parecido a una compañía en la que todos hacen de todo y lo mismo les toca ser actores, guionistas o regidores. Se trata del director Borja Rabanal y la actriz Arantzázu Ruiz, mientras que los protagonistas son Rubén Yuste, un virtuoso actor de musicales como Sugar o Los Miserables, pero también un divertido cómico (Pijames, la comèdia), y Javier Arroyo Jota con una trayectoria similar (Follies, My fair lady, Grease…) y que coincidieron en la hitchcockiana comedia Los 39 escalones.

Tejero y Bibi Andersen

Consiste en una sucesión de gags en los que ironizan sobre alguno de los hechos ocurridos en un año concreto de esa década, tratados con humor irreverente y gamberro. La pantalla situada al fondo del escenario sirve para repasar cada uno de ellos con imágenes documentales dando tiempo a que la pareja pueda cambiar de vestuario. El repaso se inicia en 1981, y si algún hecho pasó a la historia fue el 23-F. Los actores se disfrazan de dos guardias civiles adictos a Tejero para escenificar el desconcierto de la noche de los transistores. Son dos tipos francamente desagradables, muy fachas ellos, que no reconocen la España de la transición y pretenden acabar con “los maricones y los rojos”. Hay que tomárselos a broma, por supuesto.

En 1982 fijan su mirada en la movida madrileña. Yuste se mete en la piel de Bibi Andersen que está presentando un concierto en la popular sala Rockola, entre birras, maría y coca. Hay referencias a los grupos de la época como Alaska o Nacha Pop, a las comedias de Ozores y los destapes de Nadiuka, las pesetas, los radiocassettes o los dibujos de Heidi. La acción está centrada en el lavabo, donde la vedette coincidirá con un provinciano recién llegado a la ciudad.

Dos parejas célebres

De 1983 destacan un rumor a voces: la relación entre los muñecos Epi y Blas de Barrio Sésamo era algo más amistosa y es, precisamente, lo que proponen. Es un sketch eminentemente sexual y repleto de frases con doble sentido con la excusa de una cena muy especial. ¿Ábrete Sésamo? No faltarán la bandera del arco iris o las citas a Gustavo, la rana, o Don Pompón.

El año siguiente es escenificado con un encuentro entre dos futuros magnates en el tiempo en el que empezaban a consolidar sus respectivos negocios: Steve Jobs, el gurú de Apple, y Bill Gates, el creador de Windows. El primero recibe en su oficina al segundo y discuten, entre drogas, sobre su competencia y cómo cambiar el mundo. Pero algo extraño sucede y parece que estén viviendo el día de la marmota con inesperados efectos.

Videojuegos y libros de terror

1985 se ejemplifica con una serie de anuncios de la época en la pantalla y estamos en la época de los videojuegos por lo que los siguientes invitados son, ni más ni menos que Luigi y Mario, los hermanos italianos más conocidos como los Super Mario Bros, vestidos con sus respectivos monos rojo y verde. Tanto aparecen imitando sus evoluciones en el videojuego como llevando una tubería, cantando o improvisando, descarados, con el público.

Llegamos a 1986, en el que se publicó un libro que aterrorizó a niños y adultos que aún tienen pesadillas con él. Se trata de It (Eso), de Stephen King, el payaso asesino, que pretende atrapar a un niño, Juanito, en un minigolf, pero no acaba quedando muy claro quién es más temible de los dos. Todo eso entre referencias a Martes y 13, los bollycaos, los payasos de la tele, Torrebruno, la revista Interviú o la EGB. ¡Te lo juro por Snoopy!

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Un mundial catastrófico y choque de estrellas

Para ilustrar el 1987 han escogido un hecho quizás menos conocido, la final del Campeonato Mundial de Ajedrez en Sevilla entre Karpov y Kasparov que transmitió para todo el mundo TVE. En este sketch recrean la atropellada locución de un presunto experto que no tiene ni idea y al que el presentador pone en mil dificultades. Es el momento de mayor lucimiento del Yuste más cómico, que consigue que las carcajadas resuenen por todo el teatro.

1988 supone el imposible encuentro entre dos estrellas de las series televisivas: Michael Knight con su inseparable K.I.T.T., el coche fantástico y el experto en el bricolaje más insólito: McGyver, que llega para ayudar al primero, que ha sufrido un pinchazo. La cita entre ambos, con sus respectivos pelucones tendrá consecuencias inesperadas.

La Loca Academia de los 80

Para acabar nos trasladamos a 1989 con el inevitable homenaje al Un, dos, tres… responda otra vez. Dos amigos residentes en Sitges se presentan al programa para concursar. Atención a las azafatas y los tacañones, ya que los habituales del local reconocerán a muchos de las que se camuflan tras las gafas y los que hacen lo propio con las barbas. Para que la fiesta sea completa, los dos protagonistas nos obsequian con un medley de melodías de la época que parece sacado de Como una canción de los 80 y que provoca que el público salga con una sonrisa en los labios y más animado de lo que entró. Realmente, parafraseando una película de la década, el Eixample Teatre se está convirtiendo en la Loca Academia de los 80.

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