Estaba el estadio Noevir de Kobe lleno. Era el partido más importante de la historia del Vissel, el club donde juegan Iniesta, Villa y Samper. En realidad, era el penúltimo partido más importante porque el más grande será el próximo 1 de enero en Tokio. El Vissel se ha colado en la final de la Copa Emperador guiado por un magistral Iniesta, que no solo firmó el 1-0 con un seco zurdazo desde fuera del área sino que asistió luego a Kyogo Fuhashi antes de ser sustituido en el minuto 89 con el público coreando su nombre.

Ganó el Vissel con autoridad al Shimizu (3-1) y se enfrentará en esa final de la Copa Emperador al Kashima, quien superó en la otra semifinal al V-Varen Nagasaki (3-2). El gol de Iniesta (m. 13) abrió el camino del triunfo en un partido que tuvo controlado después gracias al tanto de Tanaka que significaba el 2-0 (m. 33). Pero el Shimizu se vió, de nuevo, con esperanzas, gracias al golazo de Dutra (2-1, m. 38).

Y sin Villa

El inicio de la segunda parte estuvo cargado de emoción y fue entonces cuando el Vissel Kobe se sostuvo sobre las manos de Iikura Hiroki, su veterano guardameta (33 años). Evitó el empate con una parada espectacular y en la jugada siguiente Iniesta regaló el gol que le daba la tranquilidad a Kyogo. Ahora, el Vissel Kobe se prepara para jugar el próximo 1 de enero el partido más importante de su historia: la final de la Copa Emperador.

No contó el Vissel en la semifinal con Villa, que anda lesionado, aunque confía en tenerlo en la decisiva cita contra el Kashima, que ha terminado tercero en la Liga japonesa. Si el Vissel, que acabó octavo en el campeonato, gana ese título copero, que sería el primero de su historia, entraría también en la próxima Liga de Campeones asiática. 

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