El Gobierno ucraniano admitió este lunes «pequeños avances» en las negociaciones con Rusia para abrir corredores humanitarios, después de que los últimos tres intentos de evacuar a la población civil hayan acabado en fracaso por la persistencia de los bombardeos rusos.

En el duodécimo día de la invasión, delegaciones de Ucrania y Rusia celebraron una tercera ronda de negociaciones en Bielorrusia, cerca de la frontera con Polonia, sobre aspectos políticos, militares y humanitarios, incluidos los fallidos intentos de sacar a civiles de localidades asediadas como Kiev, Mariúpol o Járkov.

Hay pequeños avances en «la mejora de la logística de los corredores humanitarios», indicó al término del encuentro el asesor de la Oficina del Presidente ucraniano, Mykhailo Podolyak, mientras el jefe negociador ruso, Vladímir Medinski, afirmó que «las expectativas de las conversaciones no se materializaron».

Pocas horas antes, Ucrania había calificado de «inaceptable» la intención de Rusia de abrir corredores humanitarios en las ciudades de Kiev, Jártov, Sumi y Mariúpol pero con la condición de que esas rutas se dirijan a territorio ruso. «En dos ocasiones los rusos bloquearon la apertura de los corredores humanitarios bombardeando la ruta de los convoyes», escribió por la mañana en su cuenta de Telegram la viceprimera ministra, Iryna Vereshchuk. «Ahora que pueden abrir los corredores, pero quieren que los civiles se vayan al territorio ruso, lo cual es absurdo, cínico e inaceptable«, ha añadido, antes de pedir a sus ciudadanos que atiendan únicamente a la información que publiquen las autoridades de Ucrania a través de los canales oficiales.

Según las fuerzas armadas rusas, se abrirá un corredor desde Kiev que pasará por las ciudades de Gostomel, llegará hasta Chernóbil y la localidad bielorrusa de Gden, a Gomel, también en Bielorrusia, para la posterior entrega de los desplazados por vía aérea a la Federación Rusa.

Desde Mariúpol la salida se realizará por dos vías: la primera ruta es desde Mariúpol hasta Rostov del Don, ya en Rusia, para luego por transporte aéreo, ferroviario y por carretera seguir a destinos seleccionados o puntos de alojamiento temporal. La segunda iría desde Mariúpol hasta Mangush, en la cuenca del Donetsk.

La ruta de Járkov llegaría hasta Belgorod, ya en la Federación Rusa, hasta llegar a los refugiados por transporte aéreo, ferroviario y por carretera a destinos seleccionados o puntos de alojamiento temporal; mientras que desde Sumi saldrían dos rutas: la primera hasta Belgorod (Rusia) y la segunda hasta la localidad ucraniana de Poltava.

Con ayuda de drones

La parte rusa ya ha informado a los organismos especializados de la ONU, de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que está abriendo esos corredores humanitarios en Ucrania, según informó este lunes el centro de Coordinación para la Respuesta Humanitaria Interinstitucional. «Esta información ha sido puesta en conocimiento de las agencias especializadas de la ONU, la OSCE, el CICR y otras organizaciones internacionales a través de todos los recursos de información disponibles, incluidos los medios de comunicación», dijo el centro.

El control de la evacuación se ejercerá con la ayuda de drones rusos, precisó. «Es por eso que advertimos de que todos los intentos de la parte ucraniana de engañar a Rusia y a todo el mundo civilizado de que la operación humanitaria se interrumpe supuestamente por culpa de la Federación Rusa son inútiles y sin sentido esta vez», dijo la fuente.

El fracaso del domingo

La evacuación de la población civil de la estratégica ciudad portuaria de Mariúpol, a orillas del mar interior de Azov, fracasó este domingo por segundo día consecutivo por los ataques de las Fuerzas de Rusia en el área, según las autoridades ucranianas, que han advertido del desastre humanitario que sufre la localidad. «El convoy de evacuación con la población local no pudo salir hoy de Mariúpol: los rusos comenzaron a reagrupar sus fuerzas y bombardearon intensamente la ciudad. Es extremadamente peligroso sacar a la gente -unos 200.000 civiles- en tales condiciones», señaló la Alcaldía de Mariúpol en su cuenta oficial de Telegram.

Tampoco pudo llegar a la ciudad en el sureste de Ucrania el convoy con 90 toneladas de ayuda humanitaria, que salió por la mañana hacia Mariúpol desde Zaporiyia, a 227 kilómetros al este de la ciudad portuaria.

Mariúpol está totalmente bloqueada por las fuerzas rusas desde hace una semana y el alcalde, Vadim Boychenko, ha afirmado en varias ocasiones que la ciudad se encontraba al borde de una «catástrofe humanitaria», ya que se quedó sin electricidad, calefacción y agua debido a los constantes bombardeos del Ejército ruso, según dijo. El sábado, trabajadores de Médicos Sin Fronteras (MSF) refugiados en Mariúpol con sus familias informaron que un día antes recogieron «nieve y agua de la lluvia para poder beber».

Trabajadores de Médicos Sin Fronteras denuncian que un día antes de la evacuación recogieron «nieve y agua de la lluvia para poder beber».

«Se debe garantizar urgentemente el paso seguro de todas aquellas personas que deseen y puedan escapar de Mariúpol y las zonas afectadas por la guerra dentro de Ucrania, independientemente de la existencia de corredores humanitarios o ceses al fuego que puedan establecerse temporalmente», señaló hoy MSF.

Garantías para la población

El nuevo intento de sacar de Mariúpol a la población civil -que iba a ser escoltada por Cruz Roja-, se frustró después de que el sábado ambas partes se acusaran mutuamente de haber incumplido el alto el fuego humanitario pactado para la ciudad portuaria y Volnovaja, unos 65 kilómetros al norte, y donde el sábado se pudo sacar a unas 400 personas, según el Servicio Estatal de Comunicaciones Especiales y Protección de la Información de Ucrania.

El presidente ruso, Vladímir Putin, dijo a su homólogo francés, Emmanuel Macron, que «Kiev aún no cumple con los acuerdos alcanzados en materia humanitaria», al tiempo que volvió a acusar a los nacionalistas ucranianos de no permitir las evacuaciones de estas dos ciudades.

«Kiev aún no cumple con los acuerdos alcanzados en materia humanitaria».

Vladímir Putin

Presidente de Rusia

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) afirmó que «necesita garantías de seguridad suficientes para realizar sus actividades» a la hora de comenzar a abrir la ruta de evacuación en Mariúpol y que está listo para facilitar nuevos intentos si las partes establecen un acuerdo detallado que después es respetado.

Mientras, el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, Oleksiy Danilov, dijo hoy que Rusia se estaba preparando para la segunda ola de una ofensiva a gran escala y que no perdía la esperanza de tomar Kiev, donde hoy fueron evacuados más de mil personas vulnerables, según el alcalde, Vitaliy Klitchko.

El Servicio Estatal de Comunicaciones Especiales afirmó que las fuerzas rusas continuaban hoy sus ataques contra Irpin, Hóstomel, Makariv, en la región de Kiev, donde hay «combates», siendo «el punto más caliente» en la autopista de Zhitómir, a 144 kilómetros al oeste de Kiev.

Las fuerzas rusas atacan intensamente Irpin, Hóstomel y Makariv en la región de Kiev.

En Irpin, donde la situación es crítica, hubo una evacuación durante la cual las tropas rusas «abrieron fuego de mortero» y murieron al menos tres personas, incluidos dos niños, señaló el asesor del Ministerio del Interior de Ucrania, Anton Gerashchenko, en su cuenta de Telegram.

Ofensiva centrada en el sur

En Zhitómir hubo un ataque aéreo en Korostén que destruyó diez casas, mató a una persona e hirió a cinco, incluido un niño. Según el Mando General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, las fuerzas rusas, con el apoyo de la aviación, «centraron hoy esfuerzos básicos en tratar de rodear las ciudades de Kiev (norte), Járkov (este), Chernígov (noreste), Mykolaiv (sur), así como en el frente de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk».

Pero la atención principal de Rusia este domingo se dirigió en las regiones del sur, «con el fin de privar a Ucrania de la salida a los mares Negro y Azov», añadió. «No crearon un corredor terrestre con la temporalmente ocupada Crimea», señaló sobre el objetivo ruso de enlazar el este con el sur.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó hoy precisamente que en el sur Rusia se está preparando para bombardear la ciudad portuaria de Odesa, a orillas del mar Negro.

«Se están preparando para bombardear Odesa. ¡Odesa! Los rusos siempre han venido a Odesa. Siempre han sentido solo calidez en Odesa, solo sinceridad. ¿Y ahora qué?»

Volodimir Zelenski

Presidente de Ucrania

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«Se están preparando para bombardear Odesa. ¡Odesa! Los rusos siempre han venido a Odesa. Siempre han sentido solo calidez en Odesa, solo sinceridad. ¿Y ahora qué? ¿Bombas contra Odesa? ¿Artillería contra Odesa? ¿Misiles contra Odessa? Será un crimen de guerra. Será un crimen histórico», señaló.

Además volvió a pedir a la OTAN el cierre del cielo sobre Ucrania, después de que ocho misiles rusos destruyeran completamente un aeropuerto cerca de Vinnytsia, en el oeste del país. «Ciérrenlo (el cielo) para todos los misiles rusos, para los aviones, para todos estos terroristas. Hagan una zona aérea humanitaria sin misiles, sin bombas», reiteró. 

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