El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este miércoles que pronunciará su discurso sobre el Estado de la Unión el próximo martes, como estaba previsto, porque no hay “problemas de seguridad”. Pero la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, le recordó que no podrá pronunciar el discurso en la Cámara de Representantes hasta que finalice el cierre parcial de la Administración, que hoy cumple 33 días.

“No hay problemas de seguridad acerca del discurso sobre el Estado de la Unión. Así que estaré honrando su invitación, y cumpliendo mi deber constitucional, para entregar importante información al pueblo y el Congreso estadounidense”, indicó Trump en una carta dirigida a Pelosi.


















Asimismo, el mandatario expresó “su deseo” de ver a Pelosi en la noche del 29 de enero en la Cámara de Representantes a la vez que subrayó que “sería muy triste” para el país si el discurso sobre Estado de la Unión “no se presenta a tiempo, en fecha y, muy importante, en su lugar”.


La presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi
La presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi
(Win Mcnamee / AFP)






Pelosi, por su parte, reiteró en otra misiva su negativa al discurso. “Una vez más, espero darle la bienvenida a la Cámara de Representantes en una fecha de mutuo acuerdo para esta dirección cuando se haya abierto el gobierno”, señaló la demócrata.


El bloqueo político tensa la relación entre Trump y Pelosi






La relación entre la presidenta de la Cámara de Representantes y el mandatario se ha tensado notablemente, con reproches y desplantes mutuos, como consecuencia del bloqueo político que mantiene el cierre parcial de la Administración, que ha cumplido ya un mes.

Tras la sugerencia de Pelosi de aplazar el tradicional discurso sobre el Estado de la Unión por el cierre parcial de la Administración y cuestiones de seguridad, que el presidente ofrece todos los años ante las dos cámaras del Congreso, Trump replicó con la cancelación de un viaje de la líder demócrata a Afganistán.


















El mandatario ofreció el fin de semana extender dos programas migratorios cancelados por él mismo, la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y el Estatus de Protección Temporal (TPS) para refugiados extranjeros, a cambio de los 5.700 millones de dólares para construir el muro en la frontera con México para reabrir la Administración.


El cierre parcial de la Administración más largo desde 1976






El Senado prevé votar este jueves dos propuestas, una demócrata y otra republicana, cuando se cumple ya más de un mes del cierre parcial de la Administración gubernamental, el más largo que ha enfrentado Estados Unidos desde 1976, que ha obligado a suspender las actividades en varias agencias federales y ha afectado a unos 800.000 empleados, muchos de los cuales deben trabajar sin recibir su pago. Ambas iniciativas tienen pocas probabilidades de salir adelante por el choque frontal entre republicanos y demócratas

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, consideró la iniciativa de Trump una “propuesta sólida”, mientras que el líder de la minoría demócrata, Chuck Shummer, aseguró que “no es un compromiso, es más una toma de rehenes”.




















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