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Publicado 30/01/2019 14:12:27CET

MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) –

La secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, ha asegurado que el Gobierno no ha subido el salario mínimo interprofesional (SMI) un 22,3% «por presión», sino porque era el momento de hacer posible una mayor participación de los salarios en el incremento de la productividad.

Así lo ha señalado Valdeolivas durante su intervención en la Comisión de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en el Senado, donde ha dejado claro que el Ejecutivo «compartía con Podemos que subir el salario mínimo era y es una exigencia en términos democráticos, de solidaridad y de cohesión social».

En esta línea, la secretaria de Estado ha apuntado que incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reconoce que los salarios deben participar de los incrementos del crecimiento económico y la productividad, y asegura que «el SMI de cada país debe mantenerse en un nivel entorno al 60% del salario medio».

De hecho, ha recordado que en España, al tiempo que se estaban teniendo salarios «insultantemente elevados» en algunas categorías profesionales, se había producido una devaluación salarial generalizada y eso «había que ponerlo en orden», porque «no lo soporta un sistema social».

«Era el momento ya, porque debía haber sido antes», ha apostillado Valdeolivas, tras afirmar que «no se le ocurría cómo se podía hablar de recuperación económica y seguir mandando los mismos mensajes que han servido para justificar medidas en supuestos de crisis económica».

Para Valdeolivas, el SMI debía subir y debía hacerlo «probablemente» en esta cuantía, porque «había que recuperar muchos años donde el salario mínimo no se había tocado haciendo que la desigualdad social alcanzase cotas intolerables».




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