Entre 40.000 y 60.000 euros es el precio de la pistola con la que Vincent Van Gogh se habría suicidado el 27 de julio de 1890, y que la casa AuctionArt-Rémy Le Fur (París) subastará el 19 de junio. Ya en 2016 el Museo van Gogh (Ámsterdam) exhibió dicha arma en la muestra On the Verge of Insanity: Van Gogh and His Illness.

Esta misma arma la encontró un granjero alrededor de 1960 en un prado del pueblo de Auvers-sur-Oise, al sur de Francia, y se la dio a la madre del actual propietario. Corría 1890 cuando el emblemático artista holandés se mudó a esta pequeña población y se alojó en la posada de Arthur Ravoux, más concretamente en la habitación número cinco.

Un disparo en el pecho

Aunque Van Gogh estaba en lo más alto de su carrera artística e incluso producía un cuadro al día, la salud mental no le acompañaba; fue ese mismo año, un domingo 27 de julio, cuando se acercó a un terreno tras la iglesia del pueblo y se disparó en el pecho. Tras perder la conciencia, se despertó al anochecer en grave estado. Dos días después, el 29 de julio de 1890, falleció en la misma posada en la que se había alojado.

La pistola que el artista empleó supuestamente para suicidarse ha generado debate durante los últimos años. En 2012 el escritor Alain Rohan publicó Did we find the suicide weapon?(¿Encontramos la pistola del suicidio?), un libro que recapitulaba las pruebas que corroboraban la historia: el arma fue descubierta en el mismo lugar donde el pintor la había utilizado; el tamaño del calibre (siete milímetros) era el mismo que el de la bala que se extrajo del cuerpo del pintor (según su médico); algunos estudios científicos corroboraron que el objeto había estado sobre la tierra desde la última década del siglo XIX; y, en última instancia, la baja potencia de la pistola podría explicar por qué Van Gogh no murió en el acto tras el impacto.

En el 2011 también surgió otra teoría sobre su muerte. Según dos investigadores americanos, el artista no se suicidó, sino que sufrió un accidente: dos jóvenes estaban jugando con una pistola cerca de él cuando uno de ellos apretó el gatillo por error y le hirió. Aunque fuera cierta esta teoría, aquella pistola podría ser la misma que le hirió de muerte y fue después abandonada en el prado.

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