Se acabó el mercado y Quique Setién ha ido perdiendo piezas, no valiosas, pero sí importantes, durante este duro invierno para la secretaría técnica azulgrana, criticada hasta en el interior del club. La figura de Eric Abidal queda bajo sospecha por el errático relevo de Valverde, con las negativas de Xavi y Koeman, al tiempo que no haber hallado un nueve también le deja en mal lugar. Acabado el trasiego de fichajes, el técnico del Barcelona mira a su plantilla y tiene a menos jugadores que cuando empezó todo, a inicios del mes de enero. Además, el club ha sido incapaz de encontrarle un delantero solvente para cubrir la dolorosa ausencia de Luis Suárez, el segundo máximo goleador del equipo.

«Aparantemente podemos pensar que se ha debilitado el equipo. Tenemos menos jugadores», ha admitido Setién horas antes del duelo con el Levante. Ha perdido a cuatro (Aleñá, Todibo, Carles Pérez y Wagué) y no ha llegado ningún refuerzo. Cinco si se incluye a Rafinha al inicio de temporada. «Hay un equipo filial detrás, estos chavales están preparados, seguro que nos van a ayudar. Pero aparentemente puedes pensar que estás más débil. Pero nunca se sabe. Luego, igual la realidad es más diferente», ha comentado el técnico. «Sacar conjeturas o hipótesis sobre lo que puede pasar a veces es un desgaste que no merece la pena. Ya veremos a medida que avance la temporada».

«Vamos a hacer un fichaje extraordinario con Ousmane. Seguro que nos va a ayudar muchísimo» (Setién)

Por si acaso, Setién quiso lanzar un mensaje de optimismo: «Vamos a hacer un fichaje extraordinario con Ousmane, ya está enseguida. Seguro que nos va ayudar muchísimo, es un aliciente enorme», ha recalcado, como ya hizo tras el choque con el Leganés, insistiendo en recuperar físicamente (no será convocado este domingo) como emocionalmente al delantero francés.

15 disponibles

Setién tiene ahora mismo a 15 jugadores disponibles. De ahí que llamara a ocho jóvenes del filial para completar el entrenamiento, por mucho que Ansu Fati siga haciendo dinámica  del primer equipo. Iñaki Peña, el meta suplente de Ter Stegen a la espera de que se recupere Neto, Araujo, el cuarto central tras la marcha de Todibo a la Bundelisga, MonchuRiqui PuigKike Saverio, el extremo ecuatoriano a quien ya espía el seleccionador Jordi Cruyff para su nuevo trabajo, Collado, que ya apareció en los cinco minutos finales de Mestalla, y Rey Manaj, el delantero albanés fichado del Albacete para el Barça B, a quien se le abren las puertas del vestuario del Barça por la ausencia de delanteros.

«Es mejor tener a 20 jugadores motivados que 25 con cinco que no juegan. A veces, eso hace más daño» (Setién)

“Prefiero trabajar con menos gente, así tienes a todo el mundo enchufado. Es verdad que, a veces, asumes riesgos, pero así todo el mundo ve las posibilidades reales de jugar y de estar ahí. Es mejor tener a 20 motivados que 25 con cinco que no juegan o no están motivados. A veces eso hace más daño que lo que te pueda suponer el riesgo de tener una plantilla más corta”, ha dicho Setién adecuándose al paisaje de plantilla que le ha quedado.

A la espera de que vuelva Dembélé, que lleva toda la semana trabajando con el grupo, y de saber si podrá contar con Arturo Vidal, que se ha quedado esta mañana en el gimnasio realizando trabajo específico, Setién trabaja bajo mínimos. Y le aguarda una semana con tres partidos: este domingo llega el Levante al Camp Nou, el jueves visita a la nueva catedral del Athletic en los cuartos de final de la Copa, y a partido único, mientras el próximo domingo vuelve a Sevilla para enfrentarse al Betis, el club donde dejó miles de apasionados seguidores de su método como otros miles de críticos sobre él.

«¿Trincao? Es una operación que yo me la he encontrado, el club estaba trabajando en ella y me parece bien. Es una apuesta del club» (Setién)

«Es una asignatura pendiente y vamos a tratar de cambiar esa dinámica para que no nos demos cuenta de lo que es jugar fuera de casa», ha admitido Setién, quien luego ha admitido que no ha tenido nada que ver en el fichaje de Francisco Trincao, el delantero portugués del Sporting de Braga por quien el Barça ha pagado 31 millones de euros. El joven, de 20 años, llegará el próximo verano al Camp Nou. «Es una operación que yo me la he encontrado, el club estaba trabajando en ella y me parece bien. Es una apuesta del club, es una decisión que ha tomado, no tengo mucho que decir».

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