La filial británica del Santander cerrará 140 oficinas en el Reino
Unido, una medida que afectará a 1.270 empleados repartidos por el país. El banco presidido por Ana
Botín ha indicado que el cierre ya ha sido consultado con los sindicatos, y ha asegurado que tratará de reubicar “en la medida de lo posible” a los trabajadores que se verán afectados.

“Se espera poder reubicar a alrededor de un tercio de los afectados en las próximas semanas a medida que el proceso de consulta continúe”, ha señalado la entidad, por lo que el excedente de plantilla rondaría los 850
empleados.




















Adaptación

El banco mantendrá una red de 614 oficinas





El objetivo de este cierre es adaptar su estructura a la demanda de banca digital como respuesta a “los cambios en la forma en que los clientes se relacionan con el banco”.

De este modo, Santander mantendrá una red de sucursales en Reino Unido de 614 oficinas tras los cambios propuestos, frente a las 754 actuales. Asimismo, durante los próximos dos años renovará unas 100 sucursales, a lo que destinará 55 millones de libras (62,87 millones de euros) para cambiar el concepto hacia un mayor “servicio personal, conveniencia y vinculación con la comunidad”.









Digitalización

Las transacciones digitales han crecido un 99%





Santander tiene como objetivo crear una red de sucursales que combine oficinas más grandes con instalaciones mejoradas para respaldar los negocios y los clientes locales, y otras más pequeñas que utilicen tecnologías de última generación para ofrecer a los clientes un mejor acceso a los servicios bancarios.

El banco respaldará también a los clientes afectados por los cierres, informándoles sobre otras maneras de hacer sus gestiones, sea por teléfono, a través de otras oficinas o de las aplicaciones digitales. El banco ha subrayado que el número de transacciones realizadas a través de sus sucursales ha disminuido un 23% en los últimos tres años, mientras que las transacciones a través de canales digitales han crecido un 99% en el mismo período.




















La presidenta del Santander, Ana Botín
La presidenta del Santander, Ana Botín
(Pedro Puente Hoyos / EFE)

La directora de Banca Comercial y Minorista, Susan
Allen, ha constatado que en los últimos años “ha cambiado drásticamente” el modo en que los clientes quieren realizar sus transacciones, con cada vez más usuarios de banca digital y móvil. “En consecuencia, hemos tenido que tomar decisiones muy difíciles sobre las sucursales menos visitadas y las que tenían otras muy cerca”, ha explicado.

Allen ha dicho que la filial británica del Santander “continúa creyendo que las sucursales tienen un papel vital que desempeñar” y, por ello, reformará su red de oficinas para adaptarse a las nuevas necesidades.




















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