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Matteo Salvini

REUTERS / LEONHARD FOEGER – Archivo






Publicado 30/01/2019 22:08:39CET

MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) –

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, ha negado este miércoles actos de brutalidad en la expulsión de cientos de personas de un centro de recepción de migrantes cerca de Roma.

«Las operaciones no perjudicaron los derechos de ninguna persona vulnerable, frágil o necesitada, y ningún grupo de personas fueron echadas a la calle o abandonadas», ha sostenido ante el Parlamento.

Está previsto que la instalación situada en Castelnuovo di Porto, que acoge a unas 500 personas, cierre para finales de mes como resultado del «decreto de seguridad» promovido por Salvini, que ha endurecido de forma considerable las normas de asilo.

Sólo unos 300 de los migrantes serán reubicados en otros centros. Ninguno había sido avisado sobre la medida y se enfrentan a traslados a otras regiones, incluidos menores que se verán alejados de forma repentina de sus compañeros de clase y amigos.

Los traslados comenzaron el 22 de enero y en dos días fueron reubicadas más de cien personas, pese a un intento simbólico por parte de una diputada del partido izquierdista Libres e Iguales, Rossella Muroni, de bloquear los autobuses.

El resto de migrantes se quedarán sin un lugar a donde ir porque tienen un tipo de permiso de residencia que fue anulado en virtud del decreto de Salvini, privándoles de derechos de alojamiento gratuito. Algunos han sido acogidos por residentes locales.

De hecho, el alcalde de Castelnuovo di Porto, Riccardo Travaglini, ha abierto su casa a una joven somalí de 24 años, tras lo que pidió a Salvini que reconsidere su decisión, también porque su administración calcula que 107 personas que trabajan en el centro, en su mayoría italianos, perderán su empleo.

Castelnuovo di Porto es el segundo mayor centro para migrantes de Italia y lleva abierto desde hace unos 10 años. El Papa Francisco lo visitó en 2016 y lavó los pies a doce de sus residentes en el marco de los rituales de Semana Santa.

Salvini sostiene que su plan es cerrar todos los grandes centros de migrantes porque se convierten con facilidad en focos de crimen y fraude de fondos públicos. Sin embargo, este tipo de problemas que sí se han dado en otros campamentos en Italia no se han producido en Castelnuovo di Porto.




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