Rubi se ha explicado. Lo ha hecho en un comunicado remitido a la Agencia EFE en el que anuncia que ha actuado con toda claridad con el Espanyol después de que se confirmara su salida del club. Se explica dolido por la actitud del Epsanyol, que no lo ha valorado como él pretendía. «Nunca he negociado a espaldas del Espanyol ni me voy por dinero», ha relatado el exentrenador blanquiazul en ese mensaje. «No es mi manera de ser, siempre he ido de frente», ha precisado.

En ese sentido, Rubi ha sido muy rotundo con sus deseos de abandonar el Espanyol. «El club ha estado informado en todo momento», ha recordado el técnico catalán, cuyo destino inmediato podría ser el Betis donde le espera un contrato mucho más potente económicamente (se triplicaría casi su sueldo actual) además de un proyecto deportivo más atractivo.

Pero luego, el exentrenador del Espanyol ha querido ser mucho más concreto. «Hasta hoy he guardado silencio por respeto al Espanyol y para no ir rebatiendo todas aquellas informaciones que han circulado sobre mi persona» ha comentado explicando que su decisión final «no ha sido por dinero».

«Otros valores»

Después, Rubi ha querido reforzar su mensaje: «En mi carrera deportiva he demostrado que me muevo por otros valores: un ejemplo fue mi decisión de fichar por el RCD Espanyol rechazando dos propuestas bastante superiores», ha indicado el técnico catalán.

«Solo aquellos que han puesto en marcha la maquinaria de desprestigio hacia mi persona tildándome de pesetero sabrán por qué lo han hecho» (Rubi)

Ha querido también mostrar su enfado por la campaña que ha vivido tras conocerse su decisión de abandonar el Espanyol. «Solo aquellos que han puesto en marcha la maquinaria de desprestigio hacia mi persona tildándome de pesetero sabrán por qué lo han hecho», ha afirmado el exentrenador perico.

«A  los que me acusan de traidor decirles que me he limitado a escuchar y terminando aceptando una propuesta laboral de otra entidad» (Rubi)

No se ha detenido Rubi en sus precisiones. «A los que me acusan de traidor, decirles que me he limitado a escuchar, finalmente terminando aceptando, una propuesta laboral de otra entidad como cualquier empleado que se siente reconocido y al que han venido a buscar por realizar su trabajo de forma óptima», ha explicado recordando que no es un desagradecudo porque ha revalorizado la plantilla «de una forma exponencial a varios de los futbolistas que la componen».

Dudas sobre el proyecto

Se va Rubi sin poder despedirse de los jugadores porque ya están de vacaciones. Se va Rubi después de trasladar hace dos meses a la dirección deportiva sus dudas sobre el proyecto del Espanyol para la próxima temporada. «Pese a alguna promesa realizada en el pasado de que la temporada saliente era la última con dificultades, se me traslada que el próximo curso también será un año difícil, ya que a nivel deportivo sería complicado reforzarse para poder competir en mejores condiciones», ha desvelado.

Además, el entrenador del Espanyol ha revelado que la dirección deportiva le comunicó que «no iba a dar un paso ambicioso hacia adelante en el proyecto deportivo», además de mostrar su extrañeza porque «ya en el mes de mayo y, con la propiedad del club en Barcelona, me sorprende mucho que no se mantenga alguna reunión a solas con mi persona, y sí con otros técnicos de la entidad», insiste el extécnico blanquiazul. 

«Consideramos una propuesta del club como una forma elegante de decirnos que si queremos podemos marcharnos» (Rubi)

Aportó incluso datos. «El  27 de Mayo me reuní durante dos horas con el Óscar Perarnau», el director general del club, «y le pedimos que era el momento que se valorase en su justa medida al cuerpo técnico, dejando claro que no queríamos entrar en ningún mercadeo entre ambas entidades», según ha informado el técnico. Al día siguiente, Rubi recibió na propuesta por parte del Espanyol para los cuatro técnicos que forman su equipo. «Consideramos que dicha propuesta es una forma elegante de decirnos que si queremos podemos marcharnos», opinó.

A vueltas con una cláusula

Dos días más tarde, o sea el 29 de mayo, Rubi informa a la propiedad del Espanyol y parte de su directiva la decisión de dejar el club.  «Les explico que he perdido la confianza en ellos, no mi máximo respecto, al tener la sensación de no sentirnos apoyados de forma incondicional. Se me traslada que se hará todo lo posible para que mi salida del RCD Espanyol sea digna… y buena para las dos partes», ha dicho lamentando que en otra posterior reunión dirigentes del club le «reconocen que se están diciendo cosas lamentables sobre mi persona, al tiempo que tratamos de acelerar el acuerdo para mi desvinculación del Club. Les reitero mi deseo de abandonar de la mejor manera posible una institución a la que sigo considerando mi casa», afirmó.

Pero todo se va retrasando erosionando así la imagen pública de Rubi. «Pasados los días, el retraso o demora en el acuerdo final se debe al no reconocimiento por parte de los dirigentes del RCD Espanyol que el equipo va a participar en competición europea ya que eso nos da derecho a percibir unas cláusulas que tenemos en los contratos», insistió.

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