Broche festivo y con mucho rollo anoche en la 080 de la mano de Juan Avellaneda y sus trajes impecables para hombre y mujer, pero antes la jornada vivió otras experiencias que, no nos engañemos, tienen mucho que ver con Instagram, presentaciones más reducidas que una colección completa y que se lanzan en cualquier momento.

Abrió la jornada la performace  Juanjo Villalba Bermúdez, en la que participaron 12 modelos, hombre y mujer, que después de recorrer la alfombra se quedaron en medio de la sala para que la gente se levantara y pudiera fotografiarlos. Atención al discurso de este hombre de 38 años. «Estas prendas no se va a vender, el que se vende soy yo. De hecho son tejidos antiguos y no hay prevista hacer producción. Lo he hecho  por mi currículo, a ver si me ficha alguien». Tal cual.

De arrojo también anda sobrada Inés Arroyo, fundadora y directora creativa de laagam. Ella fue más generosa. 38 ‘looks’ sin hilvanar unos con otros y presentados por modelos y gente real, jóvenes y mayores, que acabaron en el centro de la sala también posando para los muchos followers convocados que, móvil en mano, difundían las imágenes. Un mensaje sí lanzaba, «el de que cada mujer se vista como le venga en gana para comerse el mundo», asegura esta veinteañera catalana. Ella, por cierto, sí vende la ropa.

«Piezas únicas» 

Desde León llegaron Las Antonias, dos hermanas que reividican el trabajo del taller artesanal. Lo suyo es tejer y tejer, preferentemente lana. «Es una lástima que la gente joven dé la espalda a este oficio, así que nosotros lo queremos ennoblecer». Abrió el desfile -esto sí lo fue- un bailarín que taconeó con un pieza de punto en rosa -la cápsula se llama Rosa Rosae- y después siguieron una serie de salidas de hombre y mujer con vestidos tejidos. «Son piezas únicas, nosotras trabajamos a petición y no hay dos iguales», aseguraban.

Desde París, donde vive y diseña, llegó finalmente el barcelonés Archy con su marca Alled Martínez y un picoteo, 10 ‘looks’ de lo que la semana pasada presentó en París. «Los desfiles con montones de salidas ya no tienen sentido. Están desfasados», aseguraba este joven que ha vestido «al cantante Harry Styles y a Sam Mendes en la portada de su próximo disco». «La referencia son los finales de los 70 y principios de los 80, ropa de lujo con siluetas muy limpias. La presentaron una decena de modelos y el público casi podía tocarlos. 

 

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