Diego Armando Maradona llegó a Barcelona siendo un genio. Pero nunca se comportó como un genio en el Camp Nou. Dejó imágenes y partidos icónicos, el gol al Madrid, el gol en el Pequeño Maracaná de Belgrado, pero su magia terminó explotando primero en el Nápoles y luego en la selección argentina alcanzando la condición de jugador divino en el Mundial de México-86.

Estuvo y jugó en el Barça. Pero nunca se sintió del Barça. Ni el Barça lo sintió suyo. Duró tan poco la relación, dos años justos, que no tuvieron tiempo ni de conocerse porque entre medio pasaron tantas cosas (hepatitis, grave lesión de tobillo y los coqueteos iniciales con la droga) que se despidieron bruscamente.

¿Cuándo llegó Maradona al Barça?

En el verano de 1982, días antes de que empiece el Mundial de España. El Barça paga 1.200 millones de pesetas al Boca Juniors  por su fichaje (7,2 millones de euros actuales). Ya había sido detectado por el club cuando tenía 17 años. Pero, al final, se quedó en Argentina. Tras complejas negociaciones, el talento joven más importante del mundo se viste de azulgrana. Tiene 22 añosY el club necesita títulos y estrellas para llenar un estadio que, con motivo del Mundial-82, ha acometido la remodelación más grande de su historia. Pasa de 95.000 espectadores a 120.000. «Daré mi vida por el Barça», dijo el argentino al llegar.

¿Quién lo fichó?

Josep Lluís Núñez. Es presidente del Barça desde 1978, el primero elegido democráticamente en las urnas. Reunió 10.352 votos, superando a Ferran Ariño, el máximo favorito, que obtuvo 9.537, y a Nicolau Casaus (6.202), al que luego incorporó en su junta como vicepresidente. ‘Per un Barça triomfant’, fue el eslogan con el que accedió a la presidencia. Pero en los cuatro primeros años de mandato de este empresario inmobiliario vasco, ganó seis títulos antes de la llegada de Maradona. Pero ni una sola Liga. Con Diego, tampoco.

Núñez dimitió en el 2000 después de permanecer 22 años en el cargo. Fue condenado a seis años de prisión en el llamado ‘caso Hacienda’ por delitos de cohecho y falsedad, al igual que su hijo Josep Lluís Núñez Navarro.

¿Cuáles fueron sus entrenadores?

Udo Lattek y César Luis Menotti. Al llegar topó con un técnico alemán serio y firme. Estaba en sus antípodas. Un día, cansado de las extravagancias del astro, ordenó al chófer del autobús del equipo que arrancara. Y Maradona no estaba dentro. «No podía esperarle más, siempre llegaba tarde, estaba en juego mi autoridad y el resto de jugadores me aplaudieron, pero al día siguiente Maradona habló con el presidente y mis días estaban contados», confesó años después Lattek. Estuvo siete meses con Maradona, aunque, en realidad, fueron cuatro. Los otros tres restantes el argentino estuvo de baja por hepatitis.

A mediados de marzo de 1983, llegó Menotti al Camp Nou. Un técnico adecuado de tal manera al estilo de fútbol, y de vida, de Maradona, que hasta cambió el horario de los entrenamientos. Abandonó las sesiones matinales y trabajaba por las tardes. «Si los partidos son por la tarde, hay que entrenar por la tarde por una cuestión de biorritmos», argumentó el entrenador argentino.

Se fue Maradona. Se fue Menotti. Llegaron Venables y Archibald y el Barça conquistó la Liga. El Barça no tenía una ideología futbolística. Ni filosofía. Ganaba poco. Muy poco. Pasó de un técnico alemán (Lattek) a otro argentino (Menotti) y acabó en un inglés (Venables). Ni un solo hilo de conexión entre los tres.

¿Con quién jugaba?

Con Bernd Schuster. El mejor jugador joven de Europa, quien, a sus 20 años, había conquistado la Eurocopa con la selección alemana en Italia-80, con Schumacher, Rummenigge, ‘Torpedo’ Müller… 

Y un equipo que tenía a los mejores futbolistas del país: Urruti, Alexanko, Migueli, Quini, Marcos, Julio Alberto.… Pero por una razón u por otra nunca acabó de brillar en la Liga. Ganó competiciones cortas, pero jamás resultó fiable a largo recorrido, golpeado, además, por los problemas que sacudieron al astro.

En la primera temporada de Maradona (82-83) acabó cuarto en la Liga por detrás del Athletic de Bilbao de Javier Clemente, que fue campeón, Real Madrid y Atlético. En la segunda (83-84) tampoco se coló entre los dos primeros. Repitió título el Athletic y quedó segundo el Madrid.

Nunca conectaron futbolísticamente Bernd y Diego. Eran dos culturas distintas. El pase largo, preciso, tenso y profundo del alemán no mezclaba bien con el balón al pie y el pase corto que demandaba siempre Diego. Dos mundos diversos.

¿Qué le pasó?

De todo. Enfermedades, lesiones, falta de adaptación, mala vida… Primero cogió una hepatitis, que le tuvo tres meses de baja, frustrando el buen arranque con el Barça. Empezó con una derrota en Mestalla (2-1) ante el Valencia. Es su debut oficial. Y marcó un gol. 

A partir de ahí, el equipo encadenó 17 partidos consecutivos sin perder. Sumó 20 puntos en la Liga (cada victoria valía entonces dos puntos) y es segundo tras el Madrid (22). Con su baja, el Barça acusa el impacto en la Liga.

Pero reaccionó, de nuevo, en torneos cortos. En un mes, junio del 93, levanta dos títulos: la Copa del Rey y la Copa de la Liga, un torneo que se inventó en aquella época al final de cada temporada, aunque solo duró tres años (del 83 al 86).

En el inicio de la segunda campaña, en el día de la Mercè de 1983, 24 de septiembre,  Goikoetxea abandonó su zona defensiva y se fue hasta el centro del campo para realizar una terrible entrada sobre Maradona. Sufrió una grave lesión en el tobillo izquierdo.

Fue intervenido esa misma noche. Y estuvo dos meses con escayola y sin poder apoyar el pie. Reapareció tres meses y medio después marcándole dos goles al Sevilla de Manolo Cardo. Pero volvió a quedarse sin opciones de ganar la Liga y los meses finales están llenos de polémicas con la directiva de Núñez.

¿Cuántos títulos conquistó con el Barça?

Tres títulos. Y menores. Una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa de España. Poca cosa. El Barça venía de una travesía larga del desierto. Desde 1974, con Cruyff como bandera, no ganaba una Liga. Maradona se fue sin poder clonar el éxito de Johan. Y la travesía continuó un año más. 

¿Cuándo descubrió la droga?

«Tenía 24 años cuando consumí droga por primera vez. En Barcelona. Ha sido el error más grande de mi vida», confesó Maradona en el 2017 en una entrevista que concedió a la cadena italiana ‘Mediaset’. Antes de su traspaso, Núñez ya manejaba información confidencial sobre los problemas del joven, que había descubierto el lado más oscuro. En su etapa en el Camp Nou no dijo ni una sola palabra. Al contrario.

Participó en un anuncio publicitario contra el uso de las drogas, que presentó junto a Jordi Pujol, el presidente de la Generalitat de Catalunya. «A los chavales les diría que disfruten de la vida, pero sin droga. Si en verdad los chicos creen en Maradona, que me hagan caso».

¿Por qué lo vendieron al Nápoles?

Porque estaba enfrentado a Núñez, a quien Maradona había llamado «alcahuete». Porque el presidente entendía que no podía tener un jugador a disgusto en el club. Y porque el Barça tampoco perdía dinero en la operación.

El Nápoles le pagaba los 1.200 millones de pesetas (7, 2 millones de euros) que habia abonado dos años el Barça al Boca Juniors. Y porque Núñez entendía que los problemas extradeportivos de Maradona solo tenían una salida: el adiós al Camp Nou.

Las negociaciones para su traspaso fueron igual de complejas que las de su fichaje. Estaba esperando Diego en el aeropuerto del Prat a que se cerrara la operación para subirse a un avión con destino a Nápoles. «Muy a mi pesar, Maradona se va«, confesó Núñez para justificar la salida del astro. 

¿Qué legado dejó en el Camp Nou?

Poco. Demasiado poco. No pudo liderar al equipo de Lattek. Ni tampoco al de Menotti. Jugadas maravillosas, momentos mágicos, pero su fútbol no tuvo el impacto que merecía en el Camp Nou. Era su primera experiencia fuera de Argentina. Y no se sintió cómodo.

El Barça puede presumir de haber tenido en su equipo a todos los grandes del fútbol mundial, excepto Pelé. Pero Di Stéfano solo estuvo días, Kubala modificó la historia del club para siempre. Al igua que Cruyff, quien fue, tal vez, más importante como entrenador que como jugador, Maradona no lo disfrutó como debía y solo Messi ha estado y está a la altura por rendimiento, regularidad y años de guiar al equipo hacia el éxito. 

Maradona pasó por el Camp Nou. Pero sin dejar el legado futbolístico que merecía un genio monumental como él.

¿Por qué triunfó fuera del Barça?

Cambió el Nápoles, a quien colocó en el centro de la Europa futbolística, y alcanzó la eternidad con Argentina en el Mundial del 86. En Barcelona, sin embargo, no encontró el apoyo de una ciudad del sur de Italia que desafió, y con éxito, al poderoso y rico norte del país. Ni tampoco el sostén de todo un país, que lo convirtió en un héroe nacional, con más fuerza que cualquier personaje porque supo derrotar a los ingleses en la otra batalla de las Malvinas.

En el Camp Nou no tuvo equipo. Ni ciudad ni país que lo quisiera tanto..

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