En su primera comparecencia en un acto en la calle tras haberse autoproclamado presidente
interino de Venezuela con el apoyo de EE.UU. y otra veintena de países el pasado miércoles, el líder opositor y jefe de la Audiencia Nacional (AN, parlamento), Juan Guaidó, rechazó la oferta de reunirse que le hizo el presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una rueda de prensa que concedió el mandatario de forma simultánea al acto del opositor.

El jefe de Estado venezolano dijo que estaba listo para reunirse con Guaidó con el fin de participar en un “diálogo nacional”. ”Estoy comprometido con un diálogo nacional. Hoy, mañana, siempre, (…) Estaré listo para ir a donde tenga que ir… Personalmente, si tengo que ir a ver a este niño (…) Voy allí”, dijo Nicolás Maduro.




















Quiero dejarlo claro al mundo y a este régimen: aquí nadie se prestará a un diálogo falso”




Sin embargo, Guaidó, al ser informado sobre la propuesta de Maduro, la rechazó, porque no quiere participar en lo que consideró un “diálogo falso” con el Gobierno de Maduro. “La represión, cuando no da un resultado, se convierte en un diálogo falso (…) Quiero dejarlo claro al mundo y a este régimen: aquí nadie se prestará a un diálogo falso”, zanjó Juan Guaido durante su conferencia de prensa en una plaza al este de Caracas.

En cuanto a sus próximos pasos, Guaidó afirmó estar considerando pedir fondos a instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) para financiar su gobierno interino.









Juan Guaidó y su esposa Fabiana Rosales en Caracas
Juan Guaidó y su esposa Fabiana Rosales en Caracas
(Carlos Barria / Reuters)

Además, el equipo de Guaidó planea nombrar una nueva junta directiva de Citgo Petroleum, la unidad estadounidense de la petrolera estatal PDVSA – que apoya a Nicolás Maduro-, y un nuevo representante del Banco Interamericano de Desarrollo.

Guaido aún no tiene el control de las funciones del estado, que siguen siendo leales al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Tanto los militares, de quien depende la economía; como la petrolera o el Tribunal Supremo apoyan al líder socialista.


















Guaidó viene intentando enérgicamente que tanto soldados como generales lo reconozcan como presidente, tal como hicieron Estados Unidos y un montón de Gobiernos extranjeros esta semana. Por más difícil que sea eso para el nuevo rostro de una oposición revitalizada, él debe lograrlo para poder destronar a Maduro.

Podría afirmarse que las Fuerzas Armadas Bolivarianas son el sector más importante en este país arrasado por la crisis. Hasta ahora, Guaidó y sus compatriotas en la Asamblea Nacional han ofrecido amnistías para las acusaciones de corrupción y violaciones a los derechos humanos a cualquier miembro que deserte. De ahí que este viernes, el líder del legislativo volviera a insistir en ello.


Seguidores de Guaidó asisten a su conferencia de prensa en Caracas
Seguidores de Guaidó asisten a su conferencia de prensa en Caracas
(Carlos Barria / Reuters)

Tras su autoproclamación, se especuló mucho con la posibilidad de que las autoridades venezolanas le encarcelaran. Respecto a ello, Guaidó dijo que de hacerlo sería un “golpe” de Estado. “Se ha corrido mucho el rumor de si me van a meter preso o no (…) Golpe sería si me llevan, eso es un golpe”, dijo a modo de respuesta a Maduro, que le acusa de golpista por haberse proclamado presidente interino.


















Guaidó cree que hasta ahora no lo han detenido, pese a que la Justicia emplazó a la Fiscalía a determinar las responsabilidades de su actuación, porque la misma se ajusta a un marco constitucional.

Indicó que el Gobierno ha mostrado “la misma retórica de siempre” al acusar nuevamente de golpismo a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría opositora. “Si se atreven a secuestrar el poder, a secuestrar de nuevo al presidente de la única institución legítima (…) yo les pido mantenernos en la ruta, pacífica y de manera no violenta, pero con mucha contundencia y en cada calle, rincón de Venezuela exigiendo lo que nos corresponde por la libertad, por el futuro de nuestros hijos”, subrayó.

Señaló que ejercerá las funciones ejecutivas en la calle y recordó que los diputados trabajan para lograr el “cese de usurpación” de Maduro, crear las condiciones para instalar un “gobierno de transición” y posteriormente convocar a “elecciones libres”.

“Entendiendo que estamos en una dictadura, entendiendo que siguen usurpando la banda presidencial y algunos pocos usan las bayonetas de la República para amedrentar, pero aquí estamos con el pecho y el corazón en la calle”, recalcó, en alusión a las protestas antigubernamentales de esta semana que han dejado veintiséis muertos, según datos no oficiales.




















Maduro acusa a Guaidó de ser un “agente de los gringos”





Por su parte, Maduro aseguró este viernes que “siempre ha habido canales de comunicación”. “Estoy listo para el diálogo porque creo en la paz, en la palabra, soy un hombre de palabra” dijo Maduro en una rueda de prensa desde el palacio presidencial de Miraflores.

Afirmó que espera que “más temprano que tarde la oposición salga de la trampa en que los metieron y se una al diálogo razonable”.

Según Maduro, el jefe del Parlamento que se autoproclamó presidente interino, Juan Guaidó, sostuvo una reunión con el líder de la chavista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, en la que se “habló de hacer un nuevo diálogo para el país” y le pidió mantener “ese canal abierto”.


El jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, habla desde Miraflores
El jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, habla desde Miraflores
(Yuri Cortez / AFP)

Además, explicó que Cabello le dijo a Guaidó que “el presidente (Maduro) es el primero que está dispuesto a hacer el diálogo, nacional, sin condiciones, con agenda abierta para acuerdos parciales que nos permitan avanzar en la paz, en la recuperación del país y para un acuerdo global de gobernabilidad, de democracia”.


















Maduro alude una vez más a la posibilidad de un diálogo, después de acusar a Guaidó de dar “un golpe de Estado”. Sobre lo que considera un golpe, Maduro cree que corresponde al sistema de justicia venezolano “actuar” de conformidad con la ley contra Guaidó para “preservar el Estado, el orden democrático y la ley venezolana”.

Asimismo, Maduro acusa al presidente estadounidense, Donald Trump, de dirigir “una operación para imponer” en Venezuela mediante un golpe de Estado “un Gobierno títere a sus intereses”.

El presidente insistió en este sentido y dijo que Guaidó era “un agente de los gringos en Venezuela”. Según el presidente, Estados unidos “lo formó como agente y lo metió en la política, un agente del Gobierno de los Estados Unidos. Lo sé y va a cumplir órdenes de ellos, no tiene capacidad de pensar por él mismo”.

El presidente dio 72 horas al Gobierno estadounidense para desalojar embajadas y consulados, plazo que se cumple mañana sábado, mientras que se espera que ese mismo día retornen a Caracas los diplomáticos venezolanos tras dejar “cerradas” todas sus sedes en Estados Unidos.

El Gobierno de Estados Unidos ha dicho que no cumplirá esta orden pues no reconoce a Maduro como presidente de Venezuela y que solo acatará lo dicho por Guaidó, que contravino esta decisión y pidió a todas las embajadas seguir trabajando en el país caribeño con normalidad.




















El presidente dio 72 horas al Gobierno estadounidense para desalojar embajadas y consulados, plazo que se cumple mañana sábado






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