Los empleados y empleadas públicos municipales del Ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta (Maresme) han decidido ir a la huelga el próximo 4 de febrero por las condiciones laborales a las que deben hacer frente y por la falta de soluciones que ha puesto sobre la mesa el gobierno –la alcaldesa asume en solitario 19 concejalías- después de haber expulsado a todos los concejales, para resolver una situación sin precedentes. De hecho, el personal municipal leyó un manifiesto en el último pleno, en el que denunciaban sus condiciones laborales, que fue aplaudido por los concejales asistentes. Desde ese día no ha habido ningún movimiento por parte de la alcaldía, lo que parece apoyar la insostenible ambiente de trabajo. Precisamente, los concejales intentaro promover una moción de censura que no prosperó.


















En el texto, los trabajadores y trabajadoras exponían la falta de personal y técnicos en algunas áreas, los constantes cambios de referentes que retrasan los procesos, que duplican y triplican la gestión administrativa o que eternizan algunos proyectos de manera innecesaria, algunos de los cuales incluso no se han terminado llevando a cabo. Este escenario caótico provoca que los empleados públicos tengan que realizar tareas que no les corresponden por categoría laboral o que los técnicos no tengan apoyo administrativo. Hay contratados asesores externos que trabajan en horarios que no coinciden con el del personal municipal y esto impide la coordinación necesaria para operar con normalidad.









Ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta
Ayuntamiento de Sant Cebrià de Vallalta
(Google Street)

Esta anormalidad desemboca, además, en desconfianza del Gobierno hacia los trabajadores y trabajadoras municipales, que ven a menudo cuestionado su trabajo con una presión constante, fruto de un volumen de trabajo inalcanzable por la falta de personal. También el manifiesto exigía que se valorara su trabajo y un trato respetuoso y denunciaban la angustia, el estrés y la ansiedad que sufren en el día a día por el menosprecio que reciben y la inseguridad con la que trabajan a consecuencia de las contradicciones de las decisiones que se adoptan. Incluso se ha dado el caso de amenazas de abrir expedientes disciplinarios.


















Uno de los últimos hechos ha sido la promoción interna de las auxiliares administrativas funcionarias que se aprobó en el presupuesto del 2017 y que todavía no se ha llevado a cabo, como tampoco el proceso de selección para ocupar estos puestos de trabajo y se ha optado por subir unilateralmente de categoría funcionarios sin seguir ningún procedimiento. Hay dificultad y falta de comunicación aunque se use la vía oficial, con instancias entradas para registro de trabajadores, que no han sido respondidas.


Sonia Scafa, alcaldesa independiente de Sant Cebrià de Vallalta
Sonia Scafa, alcaldesa independiente de Sant Cebrià de Vallalta
(Aj. SCV)

A pesar del descontento y el malestar de los trabajadores y trabajadoras del ayuntamiento, no se han realizado las dos últimas mesas de negociación que se convocaron. Por toda esta situación se pidió un informe de riesgos psicosociales para analizar las condiciones laborales con las que trabajan y adaptar el documento de la relación de puestos de trabajo (RTL), y no se ha realizado bajo el argumento del Gobierno de que no hay dinero para impulsar estos dos estudios.


















En definitiva, las cargas de trabajo excesivas, la falta de una evaluación de riesgos psicosociales, complementos de productividad irregulares, política de personal inexistente y sin negociación con los representantes de los empleados y empleadas públicos, coberturas de incapacidad temporal (IT) del todo insuficientes, polivalencia de tareas y funciones de categoría superior sin reconocimiento, y falta de instrumentos de planificación de plantillas, de obligado cumplimiento en todas las administraciones públicas, entre otras condiciones, han sido reivindicaciones del personal que en toda esta legislatura han sido desoídas , hechos que motivan la convocatoria de esta huelga para el día 4 de febrero, con el apoyo de CCOO.




















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