Durante 10 años, el guionista Ferran Folch vivió en un ático en el centro de Barcelona. «Incluso tuve un nido de gaviotas», sonríe. De aquella etapa se quedó con el gusto por las azoteas. «Tenía una calma… Por las noches, parecía que estaba en La Cerdanya». Por eso su elección para nuestro museo imaginario son los terrados de Barcelona. «Hasta hace poco, eran lugares abandonados, donde como mucho se subía a tender la ropa -recuerda-. En cambio, ahora son espacios privilegiados donde se hace vida porque te permiten respirar y tener una perspectiva nueva de la ciudad».

Todo esto lo explica en la terraza del Hotel Majestic: «Es impresionante: se ve todo, la Sagrada Família a un lado, el paseo de Gràcia y la montaña de Montjuïc al otro… Como tantas otras azoteas públicas, es genial». ¿Alguna otra recomendable? «La primera que visité, la de la Pedrera: concierto de jazz, cóctel, una vuelta entre las chimeneas… Y la de Las Arenas. ¡En ningún guion se me habría ocurrido poner que habría una en lo alto de una plaza de toros!».

Temas relacionados

La golfista Èlia Folch, frente a uno de los edificios que más le gustan, ubicado en el cruce de las calles de València y Llúria.

Además de las vistas, los terrados tienen otro atractivo para él: «Mirando desde aquí arriba me inspiraría para escenas: un hombre que lleva 10 minutos esperando en una esquina, qué o a quién estará esperando… Y con el calor que hace, ¿veremos cómo se desmaya?», bromea.

Trayectoria de película 

Le sale su vena guionista. No es para menos, pues da clases de guion en la ESCAC y en el SAE Institute de Barcelona, ha escrito para series como ’39+1′, ‘KMM (Kubala, Moreno i Manchón)’ y ‘Ventdelplà’, telefilmes (‘L’estratègia del cucut’) y películas (‘El kaserón’) y acaba de publicar ‘Ficció: com crear, vendre i escriure una sèrie’, editado por Guionistes Associats de Catalunya, que recoge los secretos de su profesión (para ello, ha hablado con colegas como Joel Joan, Hèctor Claramunt, Joan Lluís Bozzo, Carmen Abarca, Anaïs Schaaff y Lluís Arcarazo). Así que ya tarda en escribir una serie sobre azoteas. 

Temas:
Museo imaginario

All copyrights for this article are reserved to Portada

Quantcast