• En un solar en la calle de Antonio Machado pervive una valla prácticamente borrada en la que ya solo se lee la antigua web del consistorio y un difuminado ‘Agraïm la vostra col·laboració’.

  • En su día, la reliquia se colocó hace 30 años, anunciaba la construcción de un polideportivo municipal que los vecinos de Nou Barris aún esperan.

Ya solo se ve, sorprendentemente bien, la vieja web del ayuntamiento www.bcn.es (hace años que pasó a ser www.barcelona.cat) y, menos, pero aún se lee, un “Agraïm la vostra col·laboració. Millorem Barcelona”. El resto de texto de la valla, de dimensiones considerables, está completamente borrado. Normal, si se tiene en cuenta que lleva allí 30 años. En ella se leía, antes de que el sol, la lluvia y el viento se llevaran por delante la tinta: ‘Espai destinat a la construcció d’un poliesportiu’. En el espacio, ni rastro de canchas ni porterías: un solar lleno de coches aparcados. Un cartelito mucho más nuevo explica algo más sobre el misterioso caso de la Sagrada Família de Canyelles (tres décadas para levantar un polideportivo no está nada mal). “Valla anunciadora de un polideportivo. Es todo un referente de las reivindicaciones perdidas. Totalmente integrada en el entorno físico de la zona, forma ya parte del paisaje urbano y merece ser salvada si alguna vez se construye el polideportivo», explica. Se trata de una de las placas de la campaña ‘Nou Barris, Recuperem la memòria’”, impulsada desde el Arxiu Històric Roquetes-Nou Barris en complicidad con las distintas asociaciones de vecinos del territorio, en este caso con la de Canyelles.   

Varios concejales -en tantos años han pasado muchos y de muchos partidos- quisieron quitar la valla, borrar la huellas del crimen, pero los vecinos se negaron. «Queremos que se mantenga aquí para evidenciar la vergüenza”, apunta Manolo Sánchez, veterano presidente de la asociación de vecinos, quien recuerda que el (hoy inexistente) equipamiento municipal debía dar servicio, además de a Canyelles, donde se ubicaría, a los barrios de Roquetes, Verdum y la Guineuta. 

Escepticismo comprensible

El acuerdo de inversión en los distritos pactado con ERC incluye una reserva de 380.000 euros para elaborar el proyecto del Centre Esportiu Municipal (CEM) Artesania. Desde el tejido vecinal miran con comprensible escepticismo el compromiso. Se lo han hecho muchas veces en los últimos 30 años y el resultado salta a la vista (sí, algunos quisieron quitar el cartel y otros prometieron levantar el polideportivo, en 30 años ha habido tiempo para todo). En octubre del 2008 -ha llovido, también- este diario titulaba una información ‘Canyelles tendrá el polideportivo prometido desde hace 18 años’. «La obra, que ya tiene presupuesto asignado, se iniciará en el primer semestre de 2009«, decía la información.

Cuando se decidan a hacerlo tienen claro que, de CEM Artesania, nada. «Nos gustaría que se llamara CEM María Ángeles Rivas», reivindican. El nombre y la fotografía en blanco y negro de esta mujer centra otra de las placas de ‘Recuperem la memòria’ colocada en la puerta de la asociación de vecinos de Canyelles, situada en uno de los característicos bloques que forman el barrio, levantado sobre la Guineuta Vella. María Ángeles Rivas (Rif 1935 – Barcelona 1994), fue la primera presidenta de la asociación de vecinos del barrio, quien se dejó la piel luchando para que realojaran de forma digna a las personas que vivían en las viejas casas cuando fueron desalojadas para levantar lo que han aquel momento se llamó Polígono Canyelles (denominación, la de polígono, que desde el barrio se luchó muchos por dejar atrás). “Esta es una zona residencial de trabajadores”, destaca Albert López, miembro de la junta de la asociación. 

Los primeros desahucios

Los desahucios en el barrio no terminaron ahí, sobra decirlo. “En febrero de 1972, con motivo de la construcción del segundo cinturón, fueron desalojadas 32 familias de la Guineueta Vella. El vecindario, tras numerosas asambleas, logró parar las obras de la Ronda”, explica otro texto, acompañado de una fotografía también en blanco y negro en la que se ve a un grupo de mujeres delante de las máquinas, en la tercera de las placas de memoria colocadas por el Arxiu en el barrio, en este caso en la Ronda. 

El local de la asociación es seguramente uno de los más grandes de la ciudad. «Hemos montado hasta una sala de videoconferiencias para adaptarnos a los nuevos tiempos», apunta López señalando una larga mesa ovalada cubierta por un hule frente a una pantalla de plasma. Está en el 27 de la calle de Federico García Lorca. El barrio hoy dedica también calles a Antonio Machado, Miguel Hernández, Víctor Jara o Isabel de Villena. Pero eso también se luchó, como todo, aquí.

Cuando hicieron el barrio no le pusieron ni nombre a las calles. Esto eran el bloque A, el B, el C… Bloques que se descubrieron enfermos de carbonatosis, con lo que empezó otra lucha por su rehabilitación. Un proceso de transformación se encuentra muy avanzado, pero aún no terminado del todo. Van por la fase siete y es muy evidente qué edificios pertenecen a las fases ya ejecutadas, por lo colorido de su nueva piel.

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Una piscina solo para hombres

Trece escuelas del distrito de Nou Barris firmaron en el año 1974 un escrito en el que pedían «por segunda vez» al Ayuntamiento de Barcelona que sus alumnas -sus alumnas niñas- pudieran entrar en la piscina municipal, gestionada por la Fundación Brafa, cuyo acceso todavía tenían vetado entonces. Ha pasado el tiempo y, obviamente, las niñas llevan años bañándose en la piscina gracias a aquella y otras luchas, pero el viejo equipamiento de la calle de Artesania, en la frontera entre varios barrios del distrito sigue siendo el mismo. Esta piscina es la que debería sustituirse e integrarse en el futuro polideportivo municipal que llevan décadas esperando, y del que han visto (y conservan) completos renders en los que se ven, además de la nueva piscina, distintas pistas deportivas para infinidad de deportes.

Como prácticamente siempre, la memoria (y los miles de recortes de prensa) se conserva en el Arxiu Històric Roquetes-Nou Barris.

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