En la edición de 2009 del Foro de Davos todo era pesimismo. Lehman Brothers había caído apenas tres meses antes del evento y las previsiones en cada rincón de ese exclusivo enclave suizo no podían ser más agoreras.

Hubiera sido difícil que en aquel momento alguno de los asistentes a aquel evento adivinase que una década después su riqueza se hubiera incrementado en algún caso hasta mas de un 1.853%.

Eso es lo que ha ocurrido en esta década, según los datos que ha publicado la agencia de noticias Bloomberg analizando los grandes patrimonios que asistieron a la edición de 2019 y los presentes este año. Todos, menos George Soros son mucho más ricos de lo que lo eran hace diez años.




















Evolución de las grandes fortunas presentes en Davos en la última década.
Evolución de las grandes fortunas presentes en Davos en la última década.
(Bloomberg)

La variación más escandalosa recae sobre los fundadores de las empresas tecnológicas que hace 10 años estaban en sus albores y se han consolidado a lo largo de la última década. Es el caso del Mark Zuckerberg, fundador de Facebook que cuando llegó a Davos en 2009 acumulaba una fortuna de 3.000 millones de dólares y la actual ronda los 59.000 millones, un 1.853% más. O la de Marc Benioff fundador de la plataforma en la nube Salesforce, cuya fortuna ha crecido un 823%.







Crecimientos que casi ensombrecen el 275% que ha crecido la fortuna de Jaime Dimon, el presidente de JP Morgan uno de los grandes bancos de inversión que tuvo que ser rescatado por la Reserva Federal tras la crisis financiera que provocó la caída de Lehman Brothers. El empresario mediático Rupert Murdoch también es ahora un 472% más rico que entonces, entre otros ejemplos.


Grandes fortunas

19 puestos menos en la lista Forbes





Solo una de las doce fortunas analizadas por Bloomberg ha disminuido, y esa ha sido la del conocido gestor, por muchos llamado especulador, de fondos de cobertura o hedge funds George Soros, que según este análisis es un 61% más pobre que hace una década.


















La fortuna de Soros en 2009 era la segunda más alta de las analizadas por Bloomberg y ascendía 18.000 millones de euros, ahora apenas supera los siete. Pero que nadie piense que el financiero que se hizo famoso por expulsar a libra del sistema monetario con sus movimientos especulativos ha perdido fuelle.


El filántropo George Soros en una imagen de archivo
El filántropo George Soros en una imagen de archivo
(LVE)

El principal motivo de la caída de la fortuna de Soros ha sido un movimiento financiero estratégico que hizo en 2017, cuando decidió donar casi toda su fortuna, 18.000 millones de euros, a su organización filantrópica, Open Society Foundation. Una decisión que el hizo perder 10 escalones en la lista Forbes de las grandes fortunas del mundo.

Las malas lenguas aseguran que la decisión responde a una estrategia fiscal según la cual Soros estaría intentado no solo captar la reducción en el impuesto de la renta del 30% de lo invertido en el último año. También podría ser la forma de canalizar con mayor eficiencia su herencia, y reducir así la cuantía que sus hijos pagarían en concepto de impuesto de patrimonio tras su muerte. Hay que recordar que Soros ya supera los 87 años.




















Crisis

Una década de desigualdades





Por supuesto, la versión oficial es la gran apuesta filantrópica del financiero en los estertores de su vida. La mencionada fundación es uno de los organismos más activos del mundo en la organización y financiación de ayudas encaminadas a conseguir una sociedad más justa, pero parece que en este campo Soros es menos brillante que en el financiero.

Y es que si algo demuestra el análisis de Bloomberg y otros muchos conocidos en los últimos meses es que el miedo que atenazaba a los multimillonarios en el Davos de 2009 pronto quedó disipado. Quienes en aquel momento eran millonarios, se han beneficiado mucho más de las principales medidas tomadas por los gobiernos y bancos centrales para solucionar la debacle financiera que siguió a la caída de Lehman.


Desigualdad

El sueldo de un directivo es 312 veces superior al de sus empleados





Invertir ha sido más fácil con las políticas de tipos bajos de los bancos centrales y los programas de emisión de bonos y deuda han emborrachado a los mercados. No es casualidad que en este período las bolsas hayan experimentado el mercado alcista más largo de la historia, especialmente en EEUU. A ellos también les han beneficiado más las rebajas de impuestos, sobre todo en EEUU tras la llegada de Donald Trump.


















Mientras, los trabajadores y las clases medias han sido esquilmadas con bajadas generalizadas de salario, recorte de derechos laborales amparados en la nueva economía “uberizada” que incluso les ha obligado a apartarse de la inversión bursátil que era donde crecía la riqueza. “Los salarios de los grandes ejecutivos son en 2019, alrededor de 312 veces más altos que el salario mediano de sus empleados. En 2009, la diferencia era de 200 veces. Aún así 10 veces superior a la existente en 1965”, según los datos del Instituto de Política Económica, citados por Bloomberg.




















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