En virtud del derecho de cualquier ciudadano a acceder a la información pública de las administraciones, EL PERIÓDICO ha registrado en los últimos meses varias peticiones al Portal de Transparència de la Generalitat de Catalunya relacionadas con la factura extra que lleva pagada Catalunya para hacer frente a la pandemia del coronavirus. Acogiéndose al artículo 18.1 de la ley 19/2014, de 29 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, este diario ha solicitado un compendio de cifras que, una vez facilitadas por la Generalitat, han sido contrastadas con llamadas y entrevistas a los departamentos de Vicepresidència, Economia i Hisenda y Salut para detallar el gasto que el covid ha generado en las arcas públicas catalanas.

1.906,7 millones de euros en apenas ocho meses. Este es el gasto acumulado al que ha tenido que hacer frente la Generalitat para contener los duros estragos de la pandemia, según el último informe mensual de ejecución con fecha 31 de octubre. 1.213,3 millones de euros en gasto directo destinados a las necesidades sanitarias y sociosanitarias para combatir la pandemia -personal sanitario, atención hospitalaria, productos sanitarios o conciertos sanitarios- y 693,4 millones de euros en gasto indirecto para apaciguar las consecuencias inducidas de las medidas tomadas por el Govern para frenar el avance del covid-19. De este último montante, 273.305,4 millones de euros se derivan en ayudas y subvenciones a los sectores más damnificados. Pese a esto, el balance presupuestario hasta octubre es positivo en 815,5 millones, gracias a los fondos establecidos por el Estado para sufragar la pandemia.

Varios profesionales sanitarios, en la uci del Vall d’Hebron / ALBERTO ESTÉVEZ (EFE)

Pero más allá de estos datos, ¿cuánto suma la factura sanitaria? En el 2020 se preveían ejecutar 11.000 millones de euros en estas partidas, pero la previsión es cerrar el año con un gasto extra de 2.067 millones de euros, según datos facilitados a este diario por el Servei Català de la Salut (CatSalut), que incluye el gasto en centros públicos, concertados y privados.

Hasta 1.817 millones de euros de esta bolsa se destinan directamente a la pandemia, mientras que los otros 250 millones de euros que cierran la factura adicional se dedican a apaciguar el impacto que ha generado el covid-19 en otras enfermedades. En el capítulo de inversiones, 373,4 millones de euros en total, de los que se dedican 199 millones a infraestructuras y adecuaciones de espacios vigentes, 147 millones a equipamientos sanitarios -respiradores, equipos de protección, tacs…- y 27,4 millones a sistemas de información -dispositivos, red de sistemas, conectividad…-.

La mayor parte del gasto extra se destina a personal, conciertos sanitarios, ayudas y protección social

Por otra parte, en el capítulo de gastos destacan el pago al personal sanitario (738 millones de euros), las compras de equipos de protección individual (316,7 millones de euros), la adquisición de pruebas de detección (372 millones de euros), el alquiler de hoteles y pabellones (15,8 millones de euros) y una partida destinada a otros conceptos en la que se incluye el gasto en fármacos, limpieza, desinfección, seguridad… de un total de 244,9 millones de euros.

NUEVOS HOSPITALES

NUEVOS HOSPITALESUno de los grandes proyectos del Departament de Salut es la construcción de cinco espacios hospitalarios polivalentes en los hospitales Arnau de Vilanova de Lleida, Germans Trias i Pujol de Badalona, Bellvitge de L’Hospitalet de Llobregat y Moisès Broggi de Sant Joan Despí. Estas nuevas instalaciones, ideadas para invertir recursos antes de que puedan darse más olas de contagios, se prevén inaugurar entre febrero y marzo del 2021.

Entrada del Hospital del Mar / JORDI OTIX

En total costarán 85 millones de euros: 73 millones se dedican a la obra y el equipamiento, y otros 12, a los sistemas de información. El precio de cada hospital ronda entre los 16 y los 18 millones de euros, se construye en tan solo 20 semanas (cinco meses) y tiene una vida útil de unos 30 años. La construcción de un hospital convencional cuesta unos 200 millones de euros de media, por lo que este tipo de estructuras permiten abaratar precios, entendiéndose como provisionales y en un contexto de excepcionalidad y de emergencia.

TEST PCR

TEST PCREl precio de las PCR ha ido modulando según el mercado y la disponibilidad de estos productos. En marzo, una PCR costaba 120 euros la unidad, cantidad que en junio descendió hasta los 93 euros. En noviembre, el CatSalut las llegó a adquirir por 75 euros. Un test de antígenos, en cambio, cuesta ahora 12 euros. Estos precios incluyen no solo la prueba, sino también el transporte y el material de laboratorio que requieren para la detección de la enfermedad. El CatSalut, como órgano que sufraga las PCR a nivel de la administración catalana, ha gastado un total de 372 millones de euros en pruebas PCR.

Un vecino de Ripollet se somete a una PCR en un cribado masivo / EFE

El Departament de Salut ha impulsado cribados masivos gracias a los test de antígenos, que son más baratos y pueden detectar personas asintomáticas con rapidez para que sean confinadas y eviten la propagación del covid-19. Desde el martes, se llevan a cabo en algunos barrios de los distritos barceloneses de Ciutat Vella, Eixample, Horta-Guinardó, Sant Martí, Nou Barris y Sant Andreu.

MASCARILLAS

MASCARILLASAntes de la pandemia se compraban unas 600.000 unidades de batas, guantes y mascarillas a la semana (EPI) y ahora se adquieren 5 millones de unidades de media a la semana, según datos del CatSalut. Cada departamento de la Generalitat compró según sus propias necesidades los suministros para afrontar el coronavirus. El precio de las mascarillas fue variando según el estado del mercado, la empresa adjudicada y la bolsa total.

La evolución del coste de las PCR: 120 euros en marzo, 93 en junio y 75 en noviembre

«En marzo, cuando empieza la crisis en Europa, nos damos cuenta de que China, concretamente Wuhan, concentra la fabricación de mascarillas y ellos mismos las consumen y frenan la producción por el confinamiento. El precio se dispara porque hay unos 100 compradores en busca de lo mismo. En cuanto baja el consumo interno en China, hay más disponibilidad y baja el precio porque también retoman una producción masiva», comenta el director del CatSalut, Adrià Comella.

Las quirúrgicas llegaron a costar 1 euro, sin IVA, en las primeras semanas del mes de marzo. El 9 de marzo, la Generalitat compró tres millones de mascarillas por 3.051.300 euros sin IVA y el 19 de marzo, dos millones de unidades por 2 millones de euros sin IVA. Sin embargo, el 29 de mayo el precio se rebajó a 0,7 euros sin IVA y siguió cayendo hasta llegar a los 0,12 euros la unidad sin IVA.

Sanitarios atienden a pacientes en el Hospital Clínic de Barcelona / MANU MITRU

Las FFP2 llegaron a costar hasta 4,30 euros sin IVA, aunque la mayoría se mueven entre los 2,95 euros y 1,20 euros la unidad sin IVA. El 19 de marzo, por ejemplo, el ICS compró 2 millones de FFP2 a 2,95 euros la unidad y el 11 de abril adquirió 89.600 unidades a 1,30 euros, otras 40.000 a 1,86 euros y las últimas 1,24 euros, todas sin IVA.

Las más caras son las FFP3, por las que pagaron un precio máximo de 14 euros la unidad el 19 de junio -compraron 170 tapabocas de este tipo por 2.380 euros sin IVA-, pese a que un mes antes pagaron a 7,19 euros la unidad hasta llegar a un mínimo de 0,95 euros -en una comanda de 252.000 mascarillas por 239.400 euros a finales de abril-. Mayoritariamente, el precio ha rondado entre los tres y los cinco euros de media.

RESPIRADORES

RESPIRADORESEntre las inversiones más caras se encuentran los respiradores. Los aparatos y los dispositivos derivados que requieren elevan, y mucho, la factura total. El respirador portátil pediátrico y para adultos más barato cuesta 10.300 euros y el más caro llega a los 65.000 euros. La Generalitat compró el 4 de abril 200 respiradores AeonMed VG70 a este precio con un coste adicional de 650.000 euros por el transporte. Uno de calidad media cuesta aproximadamente unos 40.000 euros.

Prueba de un respirador

«Tenemos a disposición 2.000 respiradores [1.200 comprados por la Generalitat y el resto provenientes del Estado] para equipar las camas de críticos con infraestructura nueva y equipos renovados. Algunos de estos están en la reserva estratégica que tenemos para ponerlos a disposición en el caso de que haya una ola de contagios muy grandes, para no tener que volver a sufrir en un mercado que podría colapsarse de nuevo», apunta Comella. Inquiere en que el precio de cada uno se establece según las prestaciones y que aprovechan este momento de baja demandas para tener reservas disponibles ya en Catalunya.

Catalunya ha adquirido cinco millones de equipos de protección a la semana y un total de 2.000 respiradores

El director general apunta que la compra de este material la efectúan principalmente en China, en Alemania y en Estados Unidos. La fabricación de este tipo de dispositivos es más lento que las mascarillas y requiere un proceso largo que incluye varias verificaciones. 

HOTELES Y PABELLONES

HOTELES Y PABELLONESLa Generalitat alquiló hoteles y pabellones para poder atender a los enfermos de covid-19 durante los peores episodios de la primera ola. Esta parte de la factura asciende a 15,8 millones de euros e incluye el pago del alquiler y las adecuaciones o reformas de espacio que se tuvieron que ejecutar para poder medicalizarlos. El pago de la habitación ronda entre los 60 y los 90 euros de media, según las características de la tasación del hotel. «Se paga según un estándar de precios, no en base al precio del mercado», apunta el director del CatSalut.

Pabellón habilitado por Salut para atender a enfermos

Esta maniobra, el proyecto llamado Hotel Salut, permitió reconvertir hoteles vacíos por la falta de turistas extranjeros derivada del encierro y el cierre de fronteras, en pequeños hospitales o hogares en los que poder confinarse bajo vigilancia en los casos de personas con síntomas o afectación leve.

Cinco nuevos espacios hospitalarios se han construido en tan solo 20 semanas

Aún en la segunda ola y con previsiones de encarar una tercera después de las semanas vacacionales, ¿estamos preparados para atender las necesidades que lleguen antes de la vacuna? «Estamos en mejores condiciones que en febrero, es evidente, a nivel tecnológico, de conocimiento, de logística y de infraestructura. Pero aún tenemos dos preocupaciones: la evolución de la ocupación de las camas uci y el hecho de que llegan los meses de invierno, con más frío e interacción social en espacios cerrados, y a las puertas de los periodos vacacionales, la Navidad», concluye Comella.

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