• La comunidad alcanza el mejor nivel económica en cinco años de análisis de la Cámara de Comercio de España

  • La autonomía ha pasado de ser la más dinámica entre 2015 y 2016 a la 11ª en la etapa 2017-2019

El nuevo ciclo político en Cataluya coincide con una mejora de las perspectivas para la economía catalana. ¿O viceversa? El análisis que realiza la Cámara de Comercio de España, a través del ‘Observatorio Económico-emrpresarial’, que estudia 75 indicadores que considera clave, destaca en su último trabajo correspondiente a junio que «el 36% de los indicadores medidos en tasa interanual ha evolucionado para Catalunya peor que en cl conjunto de España». O, lo que es lo mismo, en el 64% de los casos, el resultado ha sido mejor o como la media española. Y ese es el balance más positivo que arroja este estudio desde que se realiza hace cinco años. En todo caso, se trata de una mejora sustancial en la evolución de la economía catalana con respecto a marzo pasado, cuando el porcentaje de indicadores con peor evolución de Catalunya era del 50% y la revisión de diciembre pasado, cuando el nivel era del 65%.

El estudio recoge un crecimiento medio del producto interior bruto (PIB) catalán del 3,9% en el periodo 2015-2016, que la situó como tercera comunidad más dinámica solo por detrás de Murcia (5,4%) y Baleares (4,3%) y por encima de la media nacional del 3,4%. En cambio, la etapa 2017-2019, una vez ya consumado el referéndum del 1-O, se situó en un promedio del 2,2%, en el puesto número 11 y por debajo de la media (2,4%), según el mismo estudio. Eso es lo que condujo a que Catalunya cediera a Madrid el primer puesto en la economía española en 2018 y 2019.

Pero las perspectivas son buenas. En su último informe «Situación Catalunya», BBVA prevé que la economía catalana podría crecer al menos el 6,6% este año y un 7,2% el que viene, con lo que se podría recuperar el nivel prepandemia a finales de 2022 y situarse por encima de la media. El avance en la vacunación, un mayor dinamismo en el consumo de los hogares y el impulso de los fondos europeos Next Generation son la variables que pueden facilitar estas mejoras.

En todo caso, la incertidumbre sigue siendo elevada ya que en función de cómo evolucione el proceso de vacunación, la pandemia y el reparto de los fondos europeos el ritmo de recuperación podría ser uno u otro. Y una variable muy importante en Catalunya es el turismo, afectado por la quinta ola del covid.

Joan Ramon Rovira, responsable de estudios de la Cambra de Barcelona, que ha elevado tres décimas sus estimaciones de evolución del PIB para este 2021, que cerrará el año con un incremento medio del 6,3%y del 6,7% el año que viene, afirma que Catalunya suele crecer más en los periodos de bonanza y menos en los de ralentización, por contar con un mayor peso de la industria y del turismo. De hecho, esta última actividad sería una de las que habría provocado un desplome del PIB el año pasado cinco décimas más que la media española, el 11,5%. A su juicio, pese a que en 2018 y 2019 la Comunidad de Madrid se colocó como primera economía, «Catalunya no pierde peso sino que Madrid ha crecido más a costa de las autonomías colindantes, provocando un efecto centrípeto», afirma.

La Cambra de Comerç detecta una recuperación fuerte de la economía catalana, pero que puede verse en parte frustrada por las nuevas restricciones provocadas por la pandemia y la cancelación de reservas se turistas extranjeros. La verdad es que a corto plazo predominará la volatilidad, que podría reducirse si se rebaja la alarma a partir del otoño.

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La desinflamación política, dominante muchos años del ‘procés’ algo tiene que ver con la consolidación de esta tendencia. «La estabilidad política es una variable muy importante» para la economía, explica Carlos Victoria, investigador de EsadeEcpol. A su juicio, al ritmo al que va la vacunación se puede prever una recuperación sostenida. Es verdad que hay muchos factores que influyen, pero «es cierto que la incertidumbre política es una variable que afecta al entorno económico». La cuestión es ¿en qué medida? Es difícil de precisar, aunque los expertos coinciden en que el crecimiento y el dinamismo empresarial podría ser mayor de no existir esa distorsión. El mayor impacto que ha quedado, por ahora, del periodo de mayor tensión político son unas 2.300 sociedades menos que tienen su sede social en Catalunya desde 2017, fruto del saldo entre llegadas y marchas, mientras que Madrid ha ganado casi 1.600.

Según el análisis de la Cámara de Comercio de España, las etapas en las que Catalunya ha registrado peores indicadores económicos que la media han coincidido con momentos políticos marcados por la tensión, con el referéndum del 1-O en 2017 o cuando se dio a conocer la sentencia del ‘procés’ que llevó a la cárcel a los líderes independentistas en octubre de 2019. Aunque ha habido momentos peores, como cuando se decretó prisión para Jordi Turull en marzo de 2018, la etapa en la que el 73% de los 75 indicadores analizados eran peores que la media.

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