El rey Juan Carlos I seguirá residiendo «de forma permanente y estable en Abu Dabi» y volverá a España de visita, pero no de forma «inmediata». Allí ha encontrado la «tranquilidad» y la «serenidad» con las que quiere «culminar» esta etapa de su vida.

Así se lo ha dicho por escrito a su hijo, Felipe VI, en una carta. La Zarzuela dio a conocer este lunes cerca de las ocho de la tarde el texto, que el exjefe de Estado escribió el sábado, tres días después de que la fiscalía cerrara todas las diligencias abiertas sobre él. Tras ese carpetazo, la pregunta se le planteó de nuevo al Gobierno y a la propia Zarzuela: ¿volverá Juan Carlos I a España?

La respuesta la ha querido dar el monarca desde Abu Dabi, donde reside desde agosto de 2020, cuando decidió irse para intentar que los escándalos sobre su fortuna oculta no afectaran a su sucesor en el trono. De hecho, en el cuarto párrafo de esa misiva el emérito dice que lamenta «sinceramente» los «acontecimientos pasados» de su vida «privada», una frase que acaba con una reivindicación de sí mismo por su «contribución a la convivencia democrática y a las libertades en España, fruto del esfuerzo y sacrificio colectivo de todos los españoles».

Ahora, con la decisión de la fiscalía de que no se va a querellar contra él, solo queda abierta la investigación de la Agencia Tributaria, y Juan Carlos I ha considerado oportuno informar a los españoles sobre cuáles son sus plantes. Tal como adelantó este diario en octubre, su voluntad es seguir viviendo en Emiratos Árabes Unidos y regresar algunas temporadas al país del que fue la primera autoridad del Estado casi 40 años. «Volveré con frecuencia a España, a la que siempre llevo en el corazón, para visitar a la familia y amigos», escribe en la misiva.

Documento

Comunicado del rey Juan Carlos sobre su regreso a España (7-3-2022)

Comunicado del rey Juan Carlos sobre su regreso a España (7-3-2022)

Juan Carlos I explica que, cuando visite en un futuro España o, incluso, si cambia de opinión en algún momento y piensa de nuevo en vivir en este país, organizará su «vida personal» en «ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible». Es decir, que no se alojará en edificios que pertenezcan al Estado, una manera de librar a Felipe VI y al Ejecutivo de tener que cargar esos gastos al erario público.

En la comunicación, que ha sido redactada en coordinación con su abogado, Javier Sánchez-Junco, que viajó a Abu Dabi para analizar con él los decretos de la fiscalía y acordar su futuro a corto plazo, el emérito aprovecha para agradecer a la familia real emiratí la «magnífica hospitalidad» que le está ofreciendo. Allí, subraya, ha encontrado «tranquilidad» y «serenidad». Juan Carlos vive en una residencia que el jeque Mohamed bin Zayed Al Naan, príncipe heredero, le ha prestado en una de las islas del país.

Sánchez-Junco le aconsejó dar a conocer su decisión, para también tratar de cortar la espiral de algunos medios que hablaban de una inminente vuelta a España. El comunicado ayudará también a Felipe VI a continuar con un reinado que empezó pasando página de la investigación a su cuñado, Iñaki Urdangarin, por el ‘caso Nóos’ y ha continuado con el descubrimiento de una fortuna oculta de su padre.

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El actual jefe del Estado tiene por delante varios meses en los que deberá tomar decisiones trascendentales sobre la «transparencia» y la «ejemplaridad» que prometió en su discurso de proclamación. El próximo año, su heredera, la princesa Leonor, jurará la Constitución, ya que el 31 de octubre cumplirá los 18 años. Según ha publicado este diario, el asunto principal, además de poder impulsar otras medidas de regeneración, es saber si quiere renunciar a la inviolabilidad para actos privados. En el caso de Juan Carlos I, ese privilegio le ha salvado de que la fiscalía se querellara contra él por un delito fiscal cometido en 2012 por los 65 millones de euros que recibió de los saudís. Aquel año, debería haber pagado por IRPF 561.059 euros.

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