El Senado ha celebrado un insólito pleno forzado por el PP para que compareciera el presidente Pedro Sánchez pese a que estaba en Davos (Suiza), pero los demás grupos lo han utilizado para exigir de nuevo la dimisión del portavoz del grupo popular, Ignacio Cosidó, al que culpan del “circo” vivido hoy. “Es el acto político más extraño e inútil que he hecho en mi vida pública”, ha confesado ante el hemiciclo el senador del PNV José María Cazalis, al resumir así el sentir de buena parte de la Cámara, que ha arremetido sin piedad contra el PP por utilizar en su favor la institución y contribuir al deterioro de su imagen pública.


















El PP había dado una oportunidad al Gobierno al avanzar que si en la Junta de Portavoces ofrecía otra alternativa para que Sánchez informara de su cumbre de diciembre con el presidente catalán, Quim Torra, aceptaría suspender la sesión, pero ningún representante del Ejecutivo ha acudido a la reunión, algo también inaudito.


Es el acto político más extraño e inútil que he hecho en mi vida pública”




Una “falta de respeto” denunciada inmediatamente por el vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, y por el portavoz del PP, Ignacio Cosidó, hacia quien ha dedicado sus ataques el PSOE, seguido por los nacionalistas y partidos de izquierda. Finalmente el pleno ha arrancado a las cuatro de la tarde, sin Sánchez y con un anómalo panorama en las bancadas.







El PSOE había anunciado que sus senadores se ausentarían cuando hablara Cosidó y así lo han hecho, secundados por el PDeCAT, en tanto los de ERC ni siquiera han participado en la sesión, después de que su portavoz, Mirella Cortès, denunciara que sin Sánchez el orden del día había quedado agotado y el pleno debía suspenderse.


El portavoz del Grupo Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, ha recibido las críticas de los grupos
El portavoz del Grupo Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, ha recibido las críticas de los grupos
(Mariscal / EFE)

















Así, con la prevista ausencia de Sánchez y la sobrevenida de ERC, los grupos han utilizado el turno abierto por el presidente de la Cámara, Pío García-Escudero, en unos casos para lamentar el “paripé”, en palabras de Ander Gil, del pleno extraordinario forzado por el PP y en otros para hablar de Catalunya, como pretendía este grupo.

De hecho, frente a todas las críticas, Cosidó ha recriminado al presidente del Gobierno que no quiera acudir al Senado para explicar su reunión con Torra, una negativa que ha atribuido a su deseo de ocultar las negociaciones con la Generalitat. Ha negado que su ausencia obedezca a una cuestión de agenda y ha anunciado que el PP volverá a exigir que acuda a la Cámara, y si no lo hace, promoverá su reprobación, otra medida insólita en el parlamentarismo español.


Efecto bumerán

ECosidó se lleva todas las críticas: los por portavoces le piden la dimisión por el “paripé” o el “circo” y además le sacan trapos sucios de su etapa en Interior





Ander Gil le había exigido antes su dimisión, le había dicho que es él quien tendría que comparecer para explicar sus relaciones con el excomisario Villarejo o la “policía política”, y sus vínculos con la Operación Kitchen o la trama Gürtel. “En nombre de mi grupo le exijo que deje de ensuciar esta Cámara”, había enfatizado el portavoz socialista, que calificó la sesión de un “paripé” montado por Cosidó que “tiene abochornado y avergonzado a todo el mundo” e incluso al grupo popular.


















Cosidó le ha replicado que los escaños vacíos demuestran que la izquierda sólo está en las instituciones cuando tiene la mayoría, ha defendido su “deber constitucional” de controlar al Gobierno y ha censurado sus negociaciones con Torra, advirtiendo de que los españoles “jamás van a perdonar que se traicione a España”. Pero además, Cosidó ha recibido una lluvia de reproches de los otros portavoces, que han usado todo tipo de calificativos para referirse a su pleno “inútil”, “esperpéntico” y “fantasma” celebrado durante hora y cuarto en el hemiciclo.

Desde el PNV, Cazalis ha lamentado el “carísimo circo” forzado por el PP “riéndose de todos nosotros” porque sabían que Sánchez no podía acudir, y ha recordado que el anterior presidente Mariano Rajoy “nunca” compareció ante el Senado mientras gobernó y sólo acudió a las sesiones de control “cuando le vino bien”.

Ramón Espinar, de Unidos Podemos, ha dicho que Cosidó está “acumulando méritos” para irse de la política y ha dedicado su intervención a defender el diálogo con Catalunya. El portavoz del PDeCAT, Josep Lluís Cleries, ha achacado la convocatoria al “capricho” de Cosidó y la senadora de CC María del Mar Julios lo ha considerado “esperpéntico” y un “espectáculo desolador”.


















Ha sido una “chapuza de comparecencia” sin compareciente en opinión de Lorena Roldán (Ciudadanos), mientras para Carles Mulet, de Compromís, supone “robar el dinero de los contribuyentes” por el coste de la sesión, el cual ha sido reclamado a la Mesa por ERC. También ha hablado de “circo” María José López Santana (Nueva Canarias) y de “ejercicio de banalización y devaluación” de las funciones del Senado, mientras Jon Iñarritu, de EH-Bildu, lo ha visto como un “sinsentido” y un “troleo parlamentario”.




















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