Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google, ha sido el último en una larga lista de altos ejecutivos de grandes tecnológicas al declarar hoy ante selectos miembros del Congreso de Estados Unidos. La audiencia ha sido dura en ocasiones por algunos congresistas que han presionado con preguntas complicadas sobre los objetivos y métodos empresariales de Google, pero también ha tenido sus momentos bajos con otros congresistas que, en pleno siglo XXI, no parecen tener mucha idea de cómo funcionan estas empresas.

Las cuestiones duras han estado divididas en tres campos: privacidad en el sistema operativo Android, prácticas monopolísticas y sesgos en su motor de búsqueda. “Se está abriendo una gran brecha entre Silicon Valley y el pueblo americano”, comenzó el representante californiano Kevin McCarthy. Para después atacar directamente con los planes de Google para introducir un buscador censurado en China: “Todos estos casos de competición, censura, sesgos y demás apuntan a una pregunta fundamental que necesita de la atención de todo el país.” continuaba McCarthy: “¿Están las grandes empresas tecnológicas estadounidenses sirviendo como instrumentos de libertad o como instrumentos de censura? (…) ¿Son instrumentos de manipulación, usados por intereses poderosos y gobiernos extranjeros para quitar al pueblo su control y dignidad?”




















¿Son las grandes tecnológicas como Google instrumentos de manipulación, usados por intereses poderosos y gobiernos extranjeros para quitar al pueblo su control y dignidad?





Sundar Pichai frente al Comité Judicial del Congreso
Sundar Pichai frente al Comité Judicial del Congreso
(J. Scott Applewhite / AP)

DragonFly, el nombre clave del proyecto de Google para volver a China, ha sido abiertamente criticado. Sundar Pichai ha evitado responder directamente a las preguntas más simples: “No estamos teniendo conversaciones con el gobierno de China ahora mismo”, asegura Pichai, dejando la puerta abierta a conversaciones pasadas o futuras y no cometer perjurio. También ha evitado responder si sus empleados siguen trabajando en el proyecto. Según diversas filtraciones en la prensa especializada por parte de empleados y ex-empleados durante las últimas semanas, DragonFly está vivo y coleando y en un aparente avanzado estado de preparación.







”El acceso a la información es un importante derecho humano”, apuntaba Pichai. Diversos empleados de Google han defendido privadamente la creación de este proyecto que censuraría los resultados de búsqueda para los ciudadanos chinos según los deseos siempre cambiantes de Pekín. “Al menos podríamos ofrecer un mejor motor de búsqueda a los ciudadanos de China y mejorar su calidad de vida”, mientras criticaban la baja calidad de otros buscadores como Bing de Microsoft que opera en China también en calidad de sistema censurado, o el líder del sector, Baidu.


”¿Puede Google identificar personalmente cada uno de sus usuarios basándose en los datos recogidos por los teléfonos Android?”





















El congresista de Florida Ted Deutch fue más directo sobre las preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios de Android: “¿Puede Google identificar personalmente cada uno de sus usuarios basándose en los datos recogidos por los teléfonos Android?”. Sundar Pichai no ofreció una respuesta a lo que calificó como “una buena pregunta”, y ofreció responder por escrito en el futuro.




















All copyrights for this article are reserved to Tecnologia

Quantcast