Cada uno en su casa, porque, aunque a muchos les sorprenda, no viven juntos sino con sus respectivas familias, y sirviéndose de sendos móviles. “¡En casa del cantante, micro de palo!”, bromeó Jose cuando el directo de Instagram comenzó a correr, observando a su hermano David desde la mitad superior de la pantalla. “Esto es bastante nuevo para nosotros, perdonad que flipemos con los filtros”, añadió mientras multiplicaba su imagen y veía a David rodeado de corazones. “Esto es una gilipollez, ¡pero mola!”.

El “concierto casero” de Estopa, así lo calificó Jose, ejecutado a puerta cerrada (o a “Porta Cerrada”, añadió David en alusión al festival ampurdanés), comenzó con los señores artistas haciéndose suya la tecnología y celebrando el encuentro virtual. “Es la primera vez que estamos tanto tiempo separados”, confesaron. Primer mensaje para levantar la moral. “Esto pasará y vamos a superarlo con el mejor sentido del humor posible”, señaló David. Y después de dedicar el recital “a todos los sanitarios y la gente que está ahí luchando”, arrancaron con ‘Despertar’, de su último disco, ‘Fuego’.

Aplausos mutuos

La latencia, el retraso con el que a cada uno le llegaba el sonido del otro, imposibilitaba que ambos cantaran y tocaran a la vez, y fueron alternándose canciones: ‘Ya no me acuerdo’, como siempre a cargo de Jose; ‘Mi cama’, rescate de la maqueta originaria, por parte de David. Y a partir de ‘Tu calorro’, repartiéndose estrofas. Entre tema y tema, tan pronto podían emprender una disertación sobre la ‘gripe española’ (“que fue en Estados Unidos, durante la Primera Guerra Mundial”, ilustró David) como ensayar trabalenguas (decir “Café Japón” rápido y muchas veces seguidas) o seguir explorando los filtros, sobre todo Jose: con la cabeza en llamas, unicejo o con gafas de espejo. A David se les escapó la risa en alguna canción ante semejantes visiones. “¡Perdón, perdón!”. Los aplausos se los tuvieron que dedicar a ellos mismos, aunque no paraba al reguero de mensajes a pie de pantalla.

Informaron que están “intentando reubicar” los conciertos de abril y mayo, como los de Granada y Sevilla, y que las mismas entradas serán válidas. El regreso se concretará “cuando abran los bares”, aventuró Jose. Siguieron con ‘Cuando cae la luna’, ‘Los globos’ y ‘Vuelvo a las andadas’ y, atendiendo a las peticiones, ‘Demonios’ y ‘Como Camarón’ como despedida. Buen humor, el contador trepando hasta las 175.000 visitas, y un llamamiento alentador como despedida. “Todo mejorará y volveremos a ser los que éramos, y a vivir como vivíamos, y a darnos abrazos”, deseó David. “Querida gente, hay que resistir”.

All copyrights for this article are reserved to Portada

Give a Comment