La semifinales de la Copa del Rey se alejan de Barcelona, donde acabó el trofeo en las cuatro últimas ediciones del torneo. Y la culpa, o parte de ella, la tiene el tesón y la fe del Sevilla. La otra parte reside en el propio Barça, que sin Messi apenas asustó en el Pizjuán, incapaz de marcar por primera vez desde la debacle de Roma.

Si bien es cierto que las debacles no son comparables, también lo es que el panorama azulgrana en la competición copera se ha llenado de negras nubes. Si ante el Levante en octavos el conjunto azulgrana se vio obligado a remontar un gol en el Camp Nou, en cuartos deberá hacer frente a una desventaja de dos goles la próxima semana si quiera mantener vivo el sueño de un quinto título.


















Agitó Valverde su once con la misma fuerza que Tom Cruise agitaba su coctelera, regalando la titularidad a Kevin Prince Boateng apenas un día después de firmar su contrato. Se le vio en forma al ghanés, siempre batallador ante unos centrales que no le dieron tregua, falto, eso sí, del dominio del idioma Barça.


Un día después de su fichaje, Kevin Prince Boateng debutó como titular en el Barça





Se peleó Boateng con la defensa sevillista como hace el boya en un equipo de waterpolo, utilizando la espalda como arma y aguantando el balón para la llegada de algún compañero. No es ese el vocabulario azulgrana, más cómodo en la combinación que en la guerra, pero poco se le puede reprochar a un futbolista que aún no ha deshecho la maleta.







No fue el ghanés la única novedad en el agitado once azulgrana. Aleñá y Malcom le flanquearon dibujando una línea de ataque de lo más novedosa. Sigue creciendo el canterano y continúa desacertado el brasileño, que parece pedir sin palabras más minutos para poder brillar aunque sus méritos no lo avalen.


El debut de Kevin Prince Boateng
El debut de Kevin Prince Boateng
(Marcelo Del Pozo / Reuters)

















No cambiaron su programación los museos para dar cabida a la primera parte, tan tensa y competida como carente de brillantez. Presentó el Sevilla un equipo muy titular para intentar sorprender al Barça, ambicioso y agresivo en la presión el equipo de Machín, pero le costó robarle el balón al conjunto azulgrana. Lejos de los experimentos ofensivos, Valverde había cimentado su once con una defensa y un centro del campo repleto de caras conocidas.

La perspectiva del descanso pareció animar a los futbolistas. Primero, incapaz Malcom de batir a Soriano y aprovechar el buen pase de Arthur, desviado su disparo cuando sólo la red aguardaba. Y gigante Cillessen después, empequeñecida la portería para Ben Yedder. No daba impresión de aburrirse el público del Pizjuán, protestando hasta los saques de banda e indignado cuando Arturo Vidal mandó el balón a córner con el hombro.


Los dos goles del Sevilla llegaron en la segunda parte





Con Messi descansando en Barcelona, al Barça no le quedaba otra que creer en su idea de fútbol para sacar adelante el partido y allanar su camino a semifinales. Pero no encontró el camino, muy solo Aleñá en su ímpetu, y fueron superados los azulgranas sin contemplaciones. Retó Promes al de Mataró en el otro bando y no hubo jugador más desequilibrante que el holandés sobre el verde.


















Cazó el Sevilla el primer tanto del partido ya en la segunda parte, mucho más movida y blanca que su predecesora. Fue Promes cabalgando y regateando por la izquierda el que puso los cimientos y Sarabia el que los remató al segundo palo. Desató el gol los mejores momentos del Sevilla y obligó a Valverde a actuar. Luis Suárez y Coutinho saltaron al césped de inmediato, mira desviada la del brasileño en el primer balón que tocó.


La desesperación de Gerard Piqué
La desesperación de Gerard Piqué
(Cristina Quicler / AFP)

Intentó recuperar el Barça el control del choque en el tramo final, agotados los sevillistas tras el esfuerzo. Pero fue una jugada de ajedrez la de Machín, dando un paso atrás para dar dos adelante. Esperaban un fallo de los azulgrana para aprovechar los espacios. Apuesta acertada la suya porque transformaron una pérdida de Coutinho en el gol de Ben Yedder, algo dormido Lenglet en la marca.

El escenario que se dibujó fue ideal para el Sevilla, que incluso amagó con sentenciar con el tercero en alguna contra. Pero no hubo más goles en el Pizjuán, que dejará paso en una semana al Camp Nou para decidir la eliminatoria. Si Messi no lo remedia, el campeón dirá adiós antes de tiempo.




















Ficha técnica

Sevilla, 2 – FC Barcelona, 0





Sevilla: Juan Soriano; Mercado, Kjaer, Sergi Gómez; Jesús Navas (André Silva, m.71), Sarabia (Franco Vázquez, m.66), Amadou, Banega, Escudero (Arana, m.88); Promes y Ben Yedder.

Barcelona: Cillessen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Semedo (Jordi Alba, m.80); Arturo Vidal, Rakitic, Arthur; Malcom (Coutinho, m.63), Kevin-Prince Boateng (Luis Suárez, m.63) y Aleñá.

Goles: 1-0, M.58: Sarabia. 2-0, M.76: Ben Yedder.

Árbitro: Carlos del Cerro Grande (Comité Madrileño). Amonestó al local Sergi Gómez (m.73) y al visitante Jordi Alba (m.84).

Incidencias: Partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán ante 38.403 espectadores. Césped en perfecto estado




















All copyrights for this article are reserved to Deportes

Quantcast