• Los socialistas madrileños acudirán a la Fiscalía y ya han registrado con Más Madrid y Unidas Podemos la solicitud de una comisión de investigación

  • El líder regional, Juan Lobato, no descarta que, pasada esta primera etapa de «fiscalización», impulse una moción de censura en la capital

El PP ha entrado probablemente en una espiral autodestructiva de la que tendrá difícil escapar. La guerra es absolutamente total, con una virulencia quizá jamás vista hasta ahora. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ya acusa directamente a su jefe de filas, Pablo Casado, de haber urdido un plan «cruel» para destruirla políticamente, acusándola de supuesta corrupción, y de haber promovido un intento de espionaje. Una declaración brutal desde la Puerta del Sol este jueves que también contenía una bala indirecta hacia Pedro Sánchez. La dirigente apuntó que el líder del PP le dijo que desde la Moncloa le habían filtrado un dossier sobre las presuntas irregularidades de un contrato de 1,5 millones relacionado con su hermano, Tomás Díaz Ayuso. Génova señaló a la presidenta porque sospecha que su hermano pudo cobrar una comisión de más de 200.000 euros.

Eso es falso, «rotundamente» falso, contestó minutos después desde la sede federal del PSOE el secretario general del partido en Madrid, Juan Lobato. También lo desmintieron a este diario fuentes oficiales del Gobierno. «Maniobras de distracción», señalan en el equipo del presidente.

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Declaración institucional de Isabel Díaz Ayuso Ayuso por el presunto espionaje del PP (17 de febrero de 2022)

Declaración institucional de Ayuso por el presunto espionaje del PP

Ayuso rompió absolutamente todos los puentes con Casado. Todos. La presidenta relató que se enteró por el líder del PP de un contrato supuestamente ligado con su hermano, firmado en abril de 2020, en plena primera ola de la pandemia, «cuando todas las administraciones buscaban mascarillas» y «faltaba material sanitario en todo el mundo». Aquel acuerdo fue «fiscalizado por la intervención general» y «está colgado en el portal de transparencia» de la Comunidad de Madrid. El contrato directo tenía un valor de 1,5 millones y se adjudicó a la empresa Priviet Sportive, SL, para comprar tapabocas FFP2 y FFP3.

La dirigente supo de la «operación» en septiembre de 2021, cuando fue al despacho de Casado para hablar «de la situación del partido y del congreso» del PP madrileño, a cuya presidencia ella se postula desde entonces. «Para mi sorpresa me contestó que tenía conocimiento de esta operación y que pensaba que era ilegal. Me dijo que el dosier se lo habían filtrado desde la Moncloa. Pregunté a mi hermano, quien me confirmó que había mantenido relaciones comerciales con esa empresa y que todo era completamente legal. Que todo está presentado ante Hacienda, declarado y en A. Como hace cualquier comercial honrado», explicó ante los medios en una comparecencia desde la sede del Gobierno autonómico y sin preguntas.

«Juego de chantajes»

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“Es rotundamente falso que nadie de Moncloa diera ninguna información al PP”, aseguró Lobato desde Ferraz. El secretario regional reprochó además a Casado que utilizase un contrato que “consideraba ilegal” como “chantaje político”, cuando lo que tenía que haber hecho era denunciarlo ante la Fiscalía. Lobato repartió culpas para los dos dirigentes, por haber ocultado desde septiembre ese contrato en un “juego de chantajes” entre ellos, en lugar de «depurar responsabilidades».

“Me cuesta mucho creer que [Ayuso] no supiera que su hermano había cobrado esa cantidad de dinero. Ella misma lo ha dicho, la familia es lo más importante y, el saber que tu hermano está implicado en cuestiones como estas, siendo tú la presidenta de la Comunidad de Madrid, me sorprende que no pudiera conocerlo”, afirmó el líder socialista madrileño.

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