El presidente del PDECat, David Bonvehí, asistió el sábado a la clausura del alumbramiento de la Crida Nacional per la República y este lunes en rueda de prensa ha apuntado que por ahora consideran al nuevo partido impulsado por Carles Puigdemont, Quim Torra y Jordi Sànchez como una asociación. De ese modo, los militantes posconvergentes que se alisten al movimiento del expresident no estarán incurriendo en un supuesto inadmitido por los estatutos del PDECat, la doble militancia, tal y como ya apuntó La Vanguardia
.

Este movimiento evita la colisión entre las dos marcas y mantendrá la paz entre ambas formaciones al menos hasta las elecciones municipales de mayo, una cita que el PDECat considera clave y en la que la formación posconvergente espera mantener sus gobiernos locales y el mando de las cuatro diputaciones, con la singularidad de Barcelona, donde la candidata de las primarias -Neus Munté- no liderará su lista. En esa cita la marca de los posconvergente será Junts per Catalunya o Junts y el municipio en el que se concurre.


















Así, el hecho de que haya cargos electos del PDECat e incluso de la ejecutiva, como es el caso de Montse Morante, en la dirección de la Crida Nacional per la República “a día de hoy” no producirá un choque por ahora aunque el movimiento que preside Sànchez tenga registrada una marca electoral en el ministerio del Interior. Sobre las incompatibilidades futuras, ha apuntado que “se resolverán a nivel interno en caso de la Crida pase a ser un partido”.

No obstante, Bonvehí ha advertido que si el escenario cambiara se relacionaran con la Crida de “igual a igual” y que la tratarían como a cualquier otro partido, si bien, ha mostrado su voluntad de “sumar” con el nuevo partido y ha apuntado que “no tienen miedo” a pactar con otros actores políticos a través de coaliciones como ya ha mostrado su formación en el pasado, poniendo como ejemplo Junts pel Sí o la histórica federación Convergència i Unió. “Es obvio que si la Crida se convierte en partido nuestra relación no será la misma que ahora que es un movimiento. La doble militancia debería aprobarse a través de los asociados de nuestro partido”, ha señalado.









Bonvehí en el congreso constituyente de la Crida Nacional este sábado. Aunque él no se ha adherido, asistió como invitado a la clausura
Bonvehí en el congreso constituyente de la Crida Nacional este sábado. Aunque él no se ha adherido, asistió como invitado a la clausura
(Pere Francesch / ACN)

Pese a la insistencia de los periodistas, Bonvehí ha obviado considerar a la Crida Nacional como partido y ha reivindicado a la figura del expresident, a quien los sectores más moderados del partido observan con recelo.

“Soy el presidente de un partido que tiene a Carles Puigdemont de militante. Siempre ha buscado la unidad del independentismo y en estos momentos creo que la sigue buscando. Se me reprocha personalmente que Puigdemont no se identifica suficiente con el partido. Lo combato diciendo que, como otras figuras de la historia de Catalunya, está por encima de los partidos y su figura tiene otra dimensión y es una figura que ha trascendido a mi partido y es una figura de país. Desde mi liderazgo político nunca renunciaremos a su figura”, ha sentenciado Bonvehí ante las preguntas de un periodista que le cuestionaba por vetos del expresident sobre dirigentes posconvergentes y el pulso de la Crida.


















Sobre la consulta que se anunció a la militancia para resolver el encaje con la Crida, Bonvehí ha admitido la posibilidad de que se retrase hasta después del juicio del 1-O por el proceso judicial que atañe a miembros de la comisión delegada para ese asunto, los exconsellers del PDECat encarcelados. Por ello, no ha fijado una fecha para que se conozca la propuesta de la dirección a los asociados.

El presidente del PDECat ha asegurado que su partido tiene vocación de seguir. Esta semana habrá una reunión del Consell Nacional, donde también se abordará el encaje con la Crida, que desata posiciones encontradas en los cuadros posconvergentes. “Estamos orgullosos de nuestro legado político de 40 años -en referencia a Convergència Democràtica de Catalunya- y queremos seguir existiendo.No queremos escisiones ni empequeñecer el partido. Queremos continuar siendo grandes, pero en todo caso la mayorías de asociados mandarán en cada momento”, ha apuntado el presidente de la formación heredera de CDC.

De cara a las europeas ha señalado que no hay formalizado ningún acuerdo con el PNV o los nacionalistas gallegos, pero serán sus socios preferentes y ha abogado por que todos los nacionalistas concurrieran juntos, aunque esa tesitura no se prevé. Al ser preguntado por una coalición con la Crida, el presidente de la formación ha desbaratado ese escenario al asegurar que para ello la Crida “debería ser un partido” y ha matizado que ahora no lo es. Fuentes de la dirección del partido apuntaron a este medio que caso de que la Crida insistiera en una coalición de cara a las elecciones de mayo al Parlamento Europeo, podían llegar a renunciar a la candidatura con los jeltzales, que descartan concurrir a las urnas con Puigdemont como aliado.


















Bonvehí también se ha sumado a las presiones para que en Barcelona el independentismo concurra unido a las urnas -algo que ERC rechaza- y ha señalado que ya encontrarían soluciones para solventar los diferentes proyectos de ciudad, como podría ser el tranvía. Tras ello ha pedido que haya “unidad estratégica” si no hay candidatura unitaria.




















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