La política será crucial en el futuro próximo de África. En el año 2019, las dos principales potencias económicas africanas, Sudáfrica y Nigeria, celebran elecciones presidenciales. Senegal, otro país clave por su influencia en la región occidental, también se dará cita en el colegio electoral. Habrá más cambios derivados de las urnas.

El equilibrio tras los recientes cambios políticos de Etiopía o la República Democrática del Congo marcará el devenir de la realidad africana en los próximos meses. Estos son algunos de los elementos políticos a seguir de este año en el continente africano.


Paz o caos en el fin de la era Kabila
























Felix Tshisekedi, presidente de Congo, pese a que
Felix Tshisekedi, presidente de Congo, pese a que
(Olivia Acland / Reuters)

Tras más de dos años de retraso, Congo votó a finales del año pasado con la esperanza de hacer historia: vivir una transición de poder pacífica, algo que jamás ha ocurrido desde su independencia en 1960 de Bélgica. El cambio, obligado porque Joseph Kabila, presidente desde el año 2001, no podía presentarse a la reelección, no será sencillo.







Aunque la comisión electoral dio a mediados de enero como vencedor al opositor Felix Tshisekedi, los resultados se han puesto en duda desde dentro y fuera del país. Las acusaciones de que la victoria de Tshisekedi fue pactada en la sombra por Kabila y que el verdadero ganador es Martin Fayulu, líder de una coalición de partidos, amenaza con llevar al país a la combustión. El temor a una violencia desatada mantiene en vilo a todos los países de la región.


Nigeria, urnas para un gigante africano en problemas






Un hombre deposita su voto en un colegio electoral en Lagos durante las elecciones presidenciales en Nigeria
Un hombre deposita su voto en un colegio electoral en Lagos durante las elecciones presidenciales en Nigeria
(Afp)

















El 16 de febrero, Nigeria, el país más poblado del continente con 190 millones de habitantes, celebra elecciones presidenciales con el rumor del conflicto en varias zonas del país. El presidente nigeriano y ex militar, Muhammadu Buhari, de 76 años, buscará un segundo mandato frente a su antiguo aliado Atiku Abubakar, quien ejerció como vicepresidente entre 1999 y 2007.

La violencia del grupo yihadista Boko Haram, a quien Buhari prometió borrar del mapa cuando llegó al poder y sigue muy activo en el norte, será uno de los temas centrales de la campaña, así como los enfrentamientos entre pastores fulani y granjeros en el centro del país y las tensiones en la zona petrolífera del Delta del Níger. Nigeria, uno de los principales músculos económicos de África, acude a las urnas con la lucha contra la corrupción, el desempleo y la pobreza como principales cuestiones sociales a resolver.


Senegal, bastión de estabilidad






El presidente de Senegal, Macky Sall, junto a su mujer Marieme Faye Sall
El presidente de Senegal, Macky Sall, junto a su mujer Marieme Faye Sall
(Seyllou / AFP)

















A finales de febrero, Senegal quiere confirmar que es una de las grandes noticias de África. Después de dar un ejemplo de democracia y movilización ciudadana tras los intentos de perpetuarse en el poder del anterior presidente, Abdoulaye Wade, Senegal afronta las urnas con relativa tranquilidad.

El actual presidente, Macky Sall es el gran favorito para ser reelegido al frente de la ex colonia francesa. Allanará su probable victoria la ausencia en la carrera electoral del ex alcalde de Dakar, Khalifa Sall, y el hijo del ex presidente Karim Wadé, a quienes han prohibido presentarse al estar acusados de cargos de fraude y corrupción respectivamente.


Sudáfrica, prueba de fuego para el partido que siempre reinó






Cyril Ramaphosa,, presidente de Sudáfrica
Cyril Ramaphosa,, presidente de Sudáfrica
(AP)

Desde que Nelson Mandela instauró la democracia en Sudáfrica, el Congreso Nacional Africano (CNA) siempre ha ganado las elecciones con franca ventaja. Por primera vez, su victoria no está asegurada. En mayo, el país celebra elecciones tras la salida el año pasado por la puerta de atrás del presidente Jacob Zuma, quien tras varios escándalos de corrupción y una economía en caída libre fue reemplazado al frente del partido por Cyril Ramaphosa.


















Desde el histórico CNA de Madiba, se espera que el perfil de estadista honesto de Ramaphosa sea suficiente para calmar los mercados y seguir al frente de uno de los motores más estables del continente africano.


Etiopía, a confirmar el cambio de rumbo






Abiy Ahmed, presidente de Etiopía
Abiy Ahmed, presidente de Etiopía
(Eduardo Soteras / AFP)

Más allá de los retos de estabilidad del continente en países incendiados como Sudán del Sur, República Centroafricana o el oeste de Camerún, y detener el avance del yihadismo en el Sahel, Lago Chad, Egipto o el cuerno africano, África tendrá en el año 2019 la mirada puesta en Etiopía. El viraje político del año pasado hacia un gobierno reformista, liderado por el nuevo primer ministro, Abiy Ahmed, marcará el paso de una de las potencias económicas que más crecen del continente. Los cambios en su gestión han tenido un impacto geopolítico —firmó la paz con Eritrea tras varias décadas de guerra— y económico: el gobierno ha iniciado un plan para privatizar parcialmente algunas empresas estatales e intentar así atraer inversiones extranjeras, especialmente de China.


















Etiopía también ha tenido gestos esperanzadores. Pocos días después de nombrar un gobierno con paridad de ministros y ministras, Abiy Ahmed designó a Sahle-Work Zewde como la primera presidenta de su historia. Aunque el puesto tiene un carácter representativo, la decisión fue aplaudida internacionalmente por su simbolismo y ha generado una ola de optimismo en miles de mujeres africanas.




















All copyrights for this article are reserved to Internacional

Quantcast