Ya hay veredicto para el juicio del acusado de matar a dos agentes rurales en Aspa. El jurado popular, formado por siete hombres y dos mujeres, ha declarado al acusado, Ismael Rodríguez, culpable de asesinato con alevosía y atenuante de confesión por el crimen que tuvo lugar en el coto de caza de Aspa.

En la lectura del veredicto que se ha hecho este viernes al mediodía, el jurado considera que no ha quedado probado que Ismael Rodríguez tuviera una incapacidad psíquica para saber qué estaba haciendo ni alteración que afectara capacidades volitivas cuando disparó a los dos Agentes rurales. En cambio si que consideran probada la intencionalidad de matar y también que las víctimas no tuvieron posibilidad de defenderse. En este sentido, no creen que disparara porque quisiera ocultar otros delitos.


















En el último día del juicio, el acusado hizo uso de su última palabra en el juicio para pedir perdón a la familia: “Lo siento, perdonadme. Ya sé que es imperdonable”. El acusado I.R. leyó un texto, en la que ha relatado que ha pensado más de una vez en suicidarse pero que hacerlo “no devolvería la vida” a los agentes rurales.

Una vez hecho público el fallo deberá ser la Audiencia de Lleida quien establezca la condena exacta.

El abogado de las familias de los agentes rurales muertos, Pau Simarro, y el de la acusación popular, Albert Requena, que representa a la Asociación Profesional de Agentes Rurales y a la Asociación Española de Agentes Forestales (Aeafma), piden 51 años de prisión para el cazador de Vacarisses, la Generalitat 20 y la Fiscalía 48 por dos delitos de asesinato con alevosía en concurso con un delito de atentado a agentes de la autoridad, y le pide una pena de 23 años y 8 meses de prisión por cada uno de ellos. También le pide otro año de cárcel por un delito de tenencia ilícita de armas porque no tenía la licencia de la escopeta.









Un momento durante el juicio contra Ismael Rodríguez (d), un cazador que hace dos años disparó mortalmente y por sorpresa contra dos agentes rurales en un coto de la localidad leridana de Aspa cuando llevaban a cabo un control rutinario, y contra Ángel Fernández propietario de la escopeta (i).
Un momento durante el juicio contra Ismael Rodríguez (d), un cazador que hace dos años disparó mortalmente y por sorpresa contra dos agentes rurales en un coto de la localidad leridana de Aspa cuando llevaban a cabo un control rutinario, y contra Ángel Fernández propietario de la escopeta (i).
(Adriŕ Ropero / EFE)

Las diferencias entre las acusaciones y la Generalitat y la Fiscalía obedecen a que los primeros no tienen en cuenta el atenuante de confesión, argumentando que el cazador confesó forzado por sus compañeros de montería, y la fiscal y el letrado de la Generalitat sí creen que se puede aplicarse el atenuante, y a que por el delito contra la fauna y la flora, Fiscalía y Generalitat reclaman multa.


















La letrada de la defensa, Montse Torres, por su parte, defendió que su cliente cometió delito de homicidio y no asesinato, y pidió al jurado tener en cuenta que tiene dificultades para controlar sus impulsos a consecuencia de las secuelas de no haberse tratado de su epilepsia.


¿Debería limitarse más la caza?




  • Sí, falta seguridad y regulación

























  • No, es una práctica necesaria


























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