La Intersindical-CSC
registró el viernes pasado un preaviso de huelga general “por los derechos civiles y políticos” a la que se sumó de inmediato la CUP y que ha cosechado también el apoyo de los demás partidos soberanistas: Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y Demòcrates de Catalunya. El paro laboral coincidirá con el arranque del juicio al 1-O

El sindicato independentista registró la huelga para los días 5, 6 y 7 para cuando se cumplen siete años de la aprobación de la reforma laboral del PP y que el Gobierno de Pedro Sánchez no ha derogado. El paro está convocado para todos los centros laborales públicos y privados.


















Los objetivos de la huelga son “reclamar la derogación completa de dicha reforma, un salario mínimo catalán de 1.200 euros mensuales, la recuperación de las leyes sociales aprobadas por el Parlament y que tumbó el Tribunal Constitucional, la plena igualdad de género en los centros de trabajo y el avance hacia una función pública de calidad y con condiciones laborales dignas, entre otras cuestiones”. De ese modo, el sindicato apuntó que se reafirmaba punto por punto en los motivos que le llevaron a convocar un paro de dos horas el pasado 21 de diciembre.


Cartel de la huelga general convocada por Intersindical-CSC
Cartel de la huelga general convocada por Intersindical-CSC
(Intersindical-CSC)






El primer partido en sumarse fue la CUP, que dio su apoyo y se comprometió a trabajar para que tenga el máximo seguimiento en lugares de trabajo, barrios y pueblos. “Sobran razones para una huelga general por los derechos sociales y laborales, pero también por los derechos civiles y políticos”, apuntó Carles Riera, jefe de filas de la formación anticapitalista en el Parlament.

Este lunes por la mañana Demòcrates -la rama soberanista de la extinta Unió Democràtica de Catalunya, ahora integrada en el grupo parlamentario de ERC- ha anunciado que la dirección de su partido ha aprobado por unanimidad sumarse a la huelga que coincide con el arranque de los juicios.


















El portavoz de Junts per Catalunya en el Parlament, Albert Batet, ha asegurado desde el Parlament que su formación apoya “todas las acciones y movilizaciones que se puedan desarrollar” en protesta por el juicio del 1-O. “Nos encontramos ante el juicio más importante de la historia de Catalunya y ante la vulneración flagrante de los derechos de los catalanes”, ha apuntadoen rueda de prensa. Batet ha garantizado que “Junts per Catalunya estará siempre del lado de la unidad de acción, y cualquier movilización permanente es uno de los pilares fundamentales del proyecto republicano”.

El viernes Quim Torra, tras visitar a los presos de Lledoners, ya bendijo la convocatoria del paro por parte del sindicato soberanista. La consellera de Cultura, Laura Borràs, ha apuntado este lunes que el Govern no descarta sumarse a la huelga en una entrevista en Catalunya Ràdio. Ha defendido esa posición a nivel personal sin despejar la duda de qué hará el Ejecutivo catalán, si bien si ha señalado que la respuesta será unitaria. Borràs fue la persona más votada en la dirección de la Crida Nacional este fin de semana, pero su nuevo partido aún no ha aclarado la posición y el secretario general, Toni Morral, ha explicado que abordarán la cuestión el miércoles en una reunión.


















También ha hecho lo propio Esquerra Republicana, que ha respaldado la convocatoria del sindicato en un tuit: “Todo nuestro apoyo a la huelga general convocada por la Intersindical-CSC. Compartimos los motivos sociales y laborales por los que se convoca la huelga”.

El sindicato USTEC también se ha adherido a la convocatoria de huelga general. Según indica la agrupación de sindicatos del sector de la enseñanza, “apoyan y hacen un llamamiento a participar en la huelga general con una agenda reivindicativa que compartimos plenamente”.




















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