El presidente de la Generalitat ha planteado su conferencia de este lunes tanto como un informe acerca del estado actual del Govern y del movimiento independentista como un plan de viaje para los próximos años. Estas son las principales claves del discurso de Pere Aragonès.

Un Govern para la «Catalunya entera»

El ‘president’ ha dicho durante todo el discurso que su voluntad era gobernar para «la Catalunya entera». De hecho, ha empezado agradeciendo la presencia en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) a los que no piensan como él (entre el público estaban dirigentes de casi todos los partidos, empezando por el líder de la oposición, Salvador Illa). Aragonès se ha dirigido a todos los catalanes, «sean como sean, vengan de donde vengan, hablen la lengua que hablen», porque no quiere que haya «ciudadanos de primera ni de segunda»

En busca de la cohesión independentista

Pese a afirmar que se dirigía a todos los catalanes, el ‘president’ ha dejado claro que el diálogo que le interesa dentro de Catalunya es con los independentistas. La conferencia llega en un momento de división en el movimiento; Aragonès ha pedido al soberanismo que «deje de mirarse de reojo» y asuma que «nadie es más independentista que nadie». Ni su partido, que lleva décadas siéndolo, ni los que se han sumado a la causa «hoy mismo». Además, ha anunciado que abrirá un diálogo con los diputados catalanes en el Congreso y en el Europarlamento que comparten «unos grandes consensos» entre los que se encuentran la defensa de la amnistía y el derecho de autodeterminación para «resolver el conflicto con el Estado».

Bloqueo del diálogo con el Gobierno

Aragonès ha defendido la mesa de diálogo entre gobiernos, que constituye la principal apuesta política de su mandato. Sin embargo, ha admitido que ese instrumento no pasa por su mejor momento, y ha echado la culpa a la «poca valentía» del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que «se niega a hacer una propuesta política para Catalunya». En ese sentido, ha avisado al presidente del Gobierno de que «dilatar» en el tiempo la próxima reunión de la mesa solo da argumentos a los que «desean que la negociación descarrile, fracase y acabe sin acuerdo». «Si en la próxima legislatura española hay un Gobierno del PP y Vox no será por culpa del independentismo, será por la valentía del actual Gobierno para afrontar las cuestiones pendientes, entre ellas el conflicto político con Catalunya», ha insistido.

Noticias relacionadas

Los indultos y otros logros de la estrategia de ERC

Pese a su enfado por los pocos avances de la mesa de diálogo, Aragonès ha presumido de los logros de su estrategia de negociación con el Estado. Empezando por el hecho de que un Gobierno español asume por primera vez que existe un «conflicto político». Pero, sobre todo, el ‘president’ se ha referido a los indultos de los líderes del ‘procés’ como un éxito del independentismo: «El Estado se ha visto obligado a moverse, y creo que el ejemplo más claro son los indultos. En ningún caso son la solución, pero han sido un paso importante porque reconocen que la sentencia del Tribunal Supremo fue injusta. Y estad seguros de que sin la gran victoria del independentismo de hace un año no se habrían producido».

Defensa de la inmersión lingüística

En un momento en el que la justicia exige una mayor presencia del castellano en los colegios catalanes, el ‘president’ ha defendido la vigencia de la inmersión lingüística como fórmula que asegura que los ciudadanos de la Catalunya del futuro sean bilingües. Aragonès ha asegurado que la mejor manera de defender la inmersión es «modernizándola y fortaleciéndola». «No hay ningún niño escolarizado en Catalunya que solo sepa catalán. Absolutamente ninguno. No hay ningún catalanohablante que sea monolingüe», ha subrayado.

¿Ya eres usuario registrado? Inicia sesión

Este es un contenido especial para la comunidad de lectores de El Periódico.

Para disfrutar de estos contenidos gratis debes navegar registrado.

All copyrights for this article are reserved to Portada