• La 43ª edición del Dakar arranca este sábado en Jeddah con un prólogo de 11 kilómetros que determinará el orden de salida

  • La organización ha prometido una carrera con más navegación y menos velocidad, pero manteniendo una dificultad extrema

  • La preocupación por el coronavirus hace que la prueba se encierre en una burbuja para evitar los contagios

El Dakar, después de un año de espera, arranca este sábado con la segunda edición consecutiva en Arabia Saudí. Con menos incógnitas que hace un año, pero con la incertidumbre que provoca el coronavirus, la aventura se inicia muy abierta e incierta después de que la organización haya prometido para esta ocasión una carrera con más navegación y tramos cronometrados completamente nuevos.

La prueba empieza con un prólogo de 11 kilómetros que determinará el orden de salida de la carrera, aunque el verdadero Dakar arrancará este domingo, 3 de enero, y se desarrollará a lo largo de 12 intensas etapas, con una jornada de descanso en Ha’il y el final previsto para el 15 de enero en Jeddah, que también es el punto de salida a orillas del Mar Rojo. La 43ª edición del rally abordará un complejo e inédito recorrido a lo largo de 7.646 kilómetros, 4.767 de ellos cronometrados.

La organización, que por segundo año dirige el francés David Castera, ha preparado un trazado muy diferente al de la primera visita a Arabia y ha prometido una carrera con más navegación y menos velocidad y peligrosidad, especialmente para las motos, pero manteniendo escenarios con grandes dificultades desde el primer día.

Bajas por covid

El impacto por la crisis económica del coronavirus se ha dejado sentir con fuerza en las listas de inscritos, más reducidas respecto a las últimas ediciones en todas las categorías. Un total de 321 vehículos estaban llamados a las verificaciones, de los cuales 26 pertenecían al Dakar Classic. El virus también ha dejado en tierra a varios participantes que en los últimos días han dado positivo, como es el caso de Dani Oliveras, copiloto de Nani Roma, o de Jordi Ballbé, tripulante del camión del KH7 Epsilon Team. La preocupación por el coronavirus hace que la prueba se encierre en una burbuja para evitar los contagios.

Más allá de los entrenamientos o carreras en los que han podido prepararse, los participantes se presentan a esta edición más igualados que nunca. El Rally de Andalucía y las Bajas Ha’il en Arabia han sido el punto de referencia para los que se jugarán la victoria, pero la mayoría llega con menos kilómetros encima tras un año muy complicado por las restricciones de la pandemia. 

Grandes novedades

Lo único que los participantes conocen sobre el recorrido son los mínimos detalles que la organización ha compartido: localidad de salida y llegada con el correspondiente campamento, kilómetros totales y cronometrados, y algunas pistas sobre el tipo de terreno que se van a encontrar cada jornada. El resto lo descubrirán una vez tomen la salida de cada etapa.

Para mantener la esencia del rally, a partir de esta edición, el libro de ruta se entregará solo 30 minutos antes de que se dé la salida. El objetivo de esta maniobra es evitar que se pueda preparar la etapa con antelación. Con el roadbook digital, cambiando el papel por una tablet en coches, camiones y SSV, los organizadores pretenden asegurarse de que los equipos no van a disponer de ninguna información extra y de que los ‘mapman’ -especialistas en navegación que trazan la ruta o track del día según las indicaciones recibidas y analizándolo con mapas físicos y digitales- desaparecen de su estructura.

Los participantes de motos, como ya se probó en Andalucía, deberán llevar chalecos equipados con ‘airbag’, al más puro estilo MotoGP. Además, tendrán que vigilar sus neumáticos traseros porque solo tendrán seis unidades para todo el rally, no podrán reparar las motos en los puntos de repostaje de combustible y serán penalizados si cambian el motor.

Dakar Experience y Dakar Classic

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Por segundo año se repite la fórmula Dakar Experience. Salvo los pilotos de élite, todos aquellos que no puedan completar una etapa, podrán reengancharse a la carrera, ya en una clasificación paralela y no puntuable en la general, para seguir ganando experiencia en el Dakar cara al futuro. Gracias a esta alternativa, dirigida a los principiantes y amateurs, 22 pilotos lograron llegar a la meta en el 2020.

Por último, otra de las novedades de esta 43ª edición de la prueba es la puesta en marcha de otra categoría, que se disputará sobre un itinerario en paralelo y bajo la denominación de Dakar Classic. Está destinada a coches clásicos que participaron en el Dakar desde su creación, en 1978, y que participaron en la carrera hasta el año 2000.

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