“Saquen entradas para la final contra Rafa”. Así de rotundo se mostró Novak Djokovic después de atropellar a Lucas Pouille en el Open de Australia. Lo mismo hizo Rafael Nadal
un día antes ante el joven Stefanos Tsitsipas en el otro cruce. Apenas dejaron respirar a sus contrincantes en las semifinales del primer Grand Slam del año, las más descompensadas desde 1978 (entre el griego y el francés apenas lograron ganar diez juegos).

Ahora se citan en otra final que se prevé, cono mínimo, igual de emocionante que la primera de entidad que disputaron en el US Open de 2010. Y es que el paso del tiempo no ha sido ni mucho menos una losa, todo lo contrario. El nivel actual de Nadal y Djokovic raya la perfección. Por ello es imprescindible disfrutar de una nueva batalla entre ambos con un major en juego. Nunca se sabe cuándo puede ser la última, aunque por ahora se antoja difícil que no se repita. Estas son cinco de las razones para no perderse la final del domingo en la Rod Laver Arena (9:30h, Eurosport).




















La gran rivalidad de la era Open






Un Djokovic-Nadal es garantía de espectáculo. Lo llevan demostrando desde hace más de una década por todo el mundo y esta vez no será una excepción. Será el enfrentamiento número 53 entre ambos, la rivalidad más grande de la Era Open, incluso por encima de los duelos personales contra Federer.

El balance es favorable al serbio, con 27 victorias por las 25 del español (14-10 en finales, 18-7 en superficie dura). La irrupción de un precoz de Nadal, ahora con 32 años, le sirvió para adquirir un grado de madurez mayor al de su rival -un año menor- y dominar los primeros enfrentamientos. La balanza, no obstante, se ha inclinado del lado de ‘Nole’, vencedor de ocho de los últimos diez enfrentamientos.









Nadal y Djokovic, exhaustos tras la semifinal de Wimbledon 2018
Nadal y Djokovic, exhaustos tras la semifinal de Wimbledon 2018
(EFE)

Finales de Grand Slam y el recuerdo de Melbourne






La última pugna por un título de Grand Slam fue en Roland Garros de 2014, con triunfo para el tenista balear. En finales de los cuatro grandes es quien domina el cara a cara (4-3). Será, por tanto, la octava final entre ambos, una menos que la más repetida, entre Federer y Nadal.


















Sólo han disputado una en el continente oceánico (2012) y bien merece una mención especial. Es la más larga de la historia del tenis (5h53m) y tuvo como vencedor al actual número uno del mundo. El resultado, de locos: 5-7, 6-4, 6-2, 6-7(5) y 7-5. No fue algo puntual. El último precedente, en Wimbledon, duró cinco horas y cuarto. Se prevé que con el supertie-break instaurado en el quinto set se reduzca la agonía de Rafa y ‘Nole’ sobre la pista. Aun así, mejor no hacer planes el domingo hasta la hora de comer.


Frescura para ofrecer otro duelo inolvidable






El camino de Djokovic y Nadal hasta la final ha sido más plácido de lo esperado. Es obvio que el gran mérito es suyo, superlativos en los seis enfrentamientos previos. Coincide el hecho de que han pasado prácticamente el mismo tiempo sobre la pista; 11 horas y 59 minutos Djokovic, 12 horas y 11 minutos Nadal. Así pues, llegan más frescos que nunca para ofrecer otro partido para el recuerdo.





















El manacorí no se ha dejado un solo set en las rondas anteriores. Aplastó a todos sus rivales sin miramientos (Duckworth, Ebden, De Miñaur, Berdych, Tiafoe y Tsitsipas). Sólo el checo opuso resistencia en un set adjudicado por el español en el tie-break. Por su parte, el balcánico tuvo una primera semana más competida con Tsonga y Shapovalov. Frente al segundo se dejó un set, igual que contra Medvedev. La retirada de Nishikori en el segundo parcial de cuartos le dio aire.


Regresos de otra galaxia






Hace apenas nueve meses, Djokovic deambulaba por el circuito sin rumbo y su carrera estaba plagada de dudas. Revivió en Wimbledon para alcanzar su estado óptimo a nivel mental y de juego, y a partir de ahí, la temporada fue un monólogo del serbio. No participó de esa segunda parte del año prácticamente Nadal, quien encadenó una serie de lesiones que le obligaron incluso a pasar por el quirófano por culpa de su tobillo derecho maltrecho. Sorprende su actuación espectacular en Melbourne Park, puesto que semanas antes tuvo que retirarse de Brisbane. Es el enésimo regreso del guerrero de Manacor.


Rafa Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic
Rafa Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic
(LV)



















Seguir haciendo historia






Con 20 títulos de Grand Slam, Roger Federer sigue siendo el más laureado en la historia de este deporte. 17 ha ganado Nadal, cinco años más joven, por lo que no es descartable que pueda alcanzarlo o incluso superarlo. Además, puede convertirse en el primer tenista de la era Open capaz de ganar mínimo dos veces el Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.

Djokovic cuenta con 14 majors a sus espaldas. El número uno del mundo espera recortar distancias en el palmarés para seguir haciendo historia. Entre los tres reyes, suman un dato demoledor: se han llevado 51 de los últimos 62 Grand Slams. El del domingo será el número 52 de 63.




















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