• Aumenta la oferta de optativas con propuestas temáticas como Retos Científicos, Creación Literaria o Robótica

El modelo educativo competencial llegará el próximo curso a bachillerato, concretamente al primero de los dos cursos de esta etapa, en aplicación de la nueva ley de educación, la Lomloe. El Departament d’Educació está ultimando el borrador del currículum que quedará plasmado en un decreto de ordenación del Bachillerato y prevé enviarlo a los centros estos próximos días para que puedan introducir aportaciones. La principal novedad es que el aprendizaje por competencias, ya introducido en infantil, primaria y ESO, también llegará a esta etapa posobligatoria. El borrador al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO contempla un bachillerato «abierto, flexible, competencial, orientador y facilitador».

Para empezar, una de las novedades -aunque esta viene marcada por el Ministerio de Educación- es el bachillerato general, que busca dar salida a aquel alumnado que no tiene claro lo que quiere hacer y al que el modelo actual forzaba a escoger modalidad y a encontrarse con la presión de la Selectividad. O a aquel que ya piense en cursar un Ciclo Formativo de Grado Superior. Se mantienen las modalidades de Ciencia y Tecnología y de Humanidades y Ciencias Sociales. El bachillerato artístico se divide (otra novedad) en dos vías: Artes Plásticas, Imagen y Diseño, por un lado, y Música y Artes Escénicas, por otro.

Cuando el borrador apunta que será un bachillerato «abierto», significa que el alumno podrá cursar, por ejemplo, una unidad de un ciclo formativo –ya sea dentro o fuera de su centro educativo– que le computará en el conjunto del bachillerato. O estudiar un idioma en la Escuela Oficial de Idiomas con el que podrá convalidar parte del currículum. Educació también quiere incluir aquí formación relacionada con la música, el deporte o el voluntariado que los jóvenes puedan hacer fuera del centro y que les compute.

NUEVAS MATERIAS ANUALES EN 1º de BACHILLERATO

Al decir «flexible», se busca incrementar las opciones del alumno de elegir y construir su itinerario académico. Así, y esta es otra novedad, aumentará la oferta de optativas.

En cuanto a los contenidos, el equipo que está trabajando en el diseño curricular, que no está cerrado, contempla para 1º de Bachillerato 12 horas de materias comunes que son Filosofía, Lengua y Literatura Catalana, Lengua y Literatura Castellana, Inglés, Educación Física y Tutoría. Desaparece de aquí la asignatura Ciencias del Mundo Contemporáneo, que se podrá cursar como materia de modalidad. El modelo competencial prevé que los centros puedan unir todas estas materias en ámbitos para impartirlas de manera transversal.

Habrá 9 horas (ahora eran 12) de materias de modalidad. Serán tres: una de ellas será obligatoria y las otras dos a elegir. Las materias comunes y las de modalidad las marca el Ministerio de Educación.

Propuestas temáticas y ODS

En cuanto a las materias optativas, franja en la que la Generalitat tiene más margen, ocuparán 9 horas del horario. Habrá una anual que no va ligada a la modalidad, y las otras dos, trimestrales. Entre las anuales, que se podrán elegir independientemente del Bachillerato elegido, están Biomedicina, Psicología, Programación, Mundo Clásico o Funcionamiento de la Empresa.

NUEVAS asignaturas trimestrales EN PRIMERO de BACHILLERATO

Las trimestrales no serán asignaturas como las conocemos ahora, sino «propuestas temáticas». Por ejemplo, Retos Científicos (a determinar según el proyecto de cada centro), Creación Literaria, Robótica, Problemáticas Sociales, Comunicación Audiovisual, Matemáticas Aplicadas o Ciudadanía, Política y Derecho. Aquí también se enmarcará la opción del alumno que quiera cursar un ciclo formativo. Esta formación será considerada como una optativa.

Para 2º de Bachillerato, que no se empezará a aplicar hasta el curso 2023/24, el currículum incorpora como novedad en el capítulo de optativas los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Ocuparán 4 horas del horario y habrá que elegir uno por trimestre. Los ODS tendrán tres categorías: Planeta, Población y Prosperidad y Paz, Justicia y Corresponsabilidad. Los alumnos tendrán que afrontar retos relacionados con estas temáticas. Se mantiene sin cambios el Trabajo de Investigación.

«Currículum realista»

«Es un currículum muy realista con los tiempos que corren. Se podrá aplicar, no es complicado técnicamente y es flexible», reflexiona Óscar Altide, director del Instituto Quatre Cantons de Barcelona, que ya transita por esta vía desde 2011. «El mundo actual no es como el que había cuando se diseñó el Bachillerato. Las maneras de aprender han cambiado. No podemos quedarnos con el mismo sistema», añade.

Materias sobre los objetivos de
desarrollo sostenible en segundo de BACHILLERATO

La mayor optatividad y los ODS son para él buenas noticias, «ventanas al mundo actual». «No se trata solo de transmitir, sino de promover actividades en las que el alumno está en el centro y es un agente activo. Se le invita a reflexionar y a asumir retos. Son clases de ‘learning by doing’, explica. Entre sus optativas, este centro ya incluye propuestas como Psicología, Robótica, Comunicación o Anatomía Fisiológica. Hasta ahora las han impartido arañando una hora a las optativas de modalidad. Esta asignatura extra no tiene nota oficial. «El alumno la elige porque le interesa», cuenta Altide.

A la hora de evaluar, no solo cuentan con exámenes, también con exposiciones orales. Y esa evaluación es formativa, «para mejorar, no solo una nota». «El nuevo currículum nos viene de cara, legitima lo que hacemos», añade. Los resultados del Quatre Cantons en la Selectividad también son un aval: «Nuestros alumnos sacan buenos resultados», asegura Altide.

El hándicap de la Selectividad

El principal hándicap para la aplicación efectiva de este modelo son las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). «El problema es la selectividad, mientras no se aborde no se podrá avanzar», advierte César Coll, profesor de Psicología de la Educación de la Universitat de Barcelona y uno de los expertos que ha participado en la elaboración de la Lomloe. «Es la gran barrera. Condiciona el bachillerato y olvidamos que hay muchos alumnos que no irán a la universidad», señala Maribel Tarrés, miembro de la plataforma Canviem el Batxillerat y directora del Instituto Jaume Cabré de Terrassa.

El subdirector general de Ordenación Curricular, Ramon Grau, defendía en una reunión reciente que el Bachillerato ha de ser «una etapa en sí misma», no al servicio de la Selectividad porque «no todos los estudiantes de bachillerato van a la selectividad ni el bachillerato puede estar dos años al servicio de un examen».

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Las PAU dependen de Universitats pero Educació intentará incidir planteando exámenes más competenciales. En este sentido. Tarrés admite que hay ya exámenes de las PAU que tienen un carácter muy competencial, como los de las lenguas o el de Biología.

Coll es moderadamente optimista. «Hay que buscar un alineamiento entre el bachillerato y las PAU. Habrá que ver cómo queda el currículum y qué harán los centros», apunta, en alusión a que el decreto marca el camino pero también da autonomía a los centros. Y señala: «Si el Bachillerato adopta efectivamente el modelo competencial, eso forzará la revisión de las PAU. Hay mucha gente consciente del problema», añade.

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