De la misma forma que el indice Big Mac permite usar la famosa hamburguesa para calcular el nivel adquisitivo en los diferentes países, el iPhone se ha convertido también en una referencia económica. Si ya había nervios tras la presentación de unos malos resultados económicos trimestrales, achacados mayoritariamente por Apple a la desaceleración de la economía China, ahora el medio asiático Nikkei ha dado la exclusiva de que se frena un 10 por ciento la producción de los iPhone XS, XS Max y XR
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De hecho, según este medio las ventas estimadas de los teléfonos de Apple están entre los 40 millones y 43 millones de unidades, una cifra muy alejada de los 52.21 millones de unidades que Apple vendió entre enero y marzo de 2018. Es muy difícil al hablar de empresa tan grande sobre las causas de semejante desaceleración. Parece obvio que el freno de las ventas en China es clave, pero también que hayan pesado algunos aspectos relacionados con la tecnología de los iPhone.




















Parece obvio que el freno de las ventas en China es clave, pero también que hayan pesado algunos aspectos relacionados con la tecnología





La mayor innovación que se ha introducido en los últimos iPhone frente a los teléfonos Android de la competencia es la inclusión de los procesadores A11 y A12 Bionic. Estos chips ofrecen una potencia de cálculo que supera de lejos a de los teléfonos de la competencia. Algo que sumado a la mayor eficiencia de iOS frente a Android hace que los últimos iPhone logren realizar tareas complejas con facilidad.

Pero la subida de precio que llegó con el iPhone X superando la cifra de los 1.000 euros, y que se acrecentó con los modelos iPhone XS, no puede justificarse sólo por la inclusión de los nuevos procesadores. Es sabido que las pantallas AMOLED que incorporan los últimos teléfonos de Apple, con excepción del iPhone XR, tienen mucho que ver con el incremento de los precios. Pues no es sencillo satisfacer para los productores una demanda de millones de unidades de estas pantallas. Por lo que Apple se ve obligada a pagarlas a un precio elevado.









La mayor innovación de lejos que se ha introducido en los últimos iPhone frente a los teléfonos Android de la competencia es la inclusión de los procesadores A11 y A12 Bionic





En cualquier caso el coste del iPhone en las tiendas no ha sido un freno de cara a las ventas hasta ahora. Como se ha demostrado en estos últimos años. Pero según diversos analistas Apple puede estar rozando el número máximo de usuarios a nivel global dispuestos a pagar las actuales cifras que se piden por sus productos.

Por otra parte, muchos de los potenciales compradores pueden tener problemas para encontrar argumentos de peso de cara a sustituir su iPhone por uno nuevo. Algo en lo que juega un importante papel la mayor vida útil de estos dispositivos. Sobre todo desde que la empresa inició su programa de reemplazo de baterías por poco dinero. Algo que ha alargado la vida útil de muchos teléfonos.


















Tengamos en cuenta que el rendimiento de un iPhone 8, dos generaciones anterior al de la actual gama, es bastante similar haciendo uso corriente al de los últimos iPhone Xs y Xr. Pero la diferencia de precio entre ambos modelos es importante. También debemos mirar a las tecnologías que ofrece la competencia para entender esta desaceleración.


Android ya no es el elefante torpe y pesado de hace unos años





Android ya no es el elefante torpe y pesado de hace unos años. Google ha sabido jugar bien sus cartas lanzando Android One, una versión más ligera y eficiente que no sólo encontramos en teléfonos de gama básica. Aunque Android sigue sin ser tan eficiente como iOS, y tiene un enorme problema con el ciclo de actualizaciones, ha mejorado notablemente en los últimos años. Esto puede estar frenando que algunos usuarios de Android compren un iPhone.

Se da otro hecho a favor del sistema de Google: a pesar de que Android sigue precisando más memoria ram que iOS para trabajar con fluidez, los fabricantes de teléfonos en 2018 han dotado a muchas de sus máquinas de gama alta e intermedia con cantidades muy elevadas de memoria. Lo que evita el problema de la obsolescencia que sufrían los terminales Android hasta hace poco.




















Los precios de la gama iPhone.
Los precios de la gama iPhone.
(Marcio Jose Sanchez / AP)

Y así llegamos a uno de las preguntas que provoca debates más intensos sobre Apple desde que Tim Cook tomó las riendas de la compañía: ¿se ha frenado el ritmo de innovación? Las opiniones en este sentido están muy polarizadas. Hay tecnologías como las del reconocimiento facial de Apple que ponen a la empresa en vanguardia, pero lo cierto es que clama al cielo la lentitud con la que llegan otras innovaciones.

Pensemos en un ejemplo muy concreto. Hasta hace poco el iPhone seguía grabando sonido en mono y no en estéreo. Y además lo hacía con una calidad relativamente pobre. Esto resultaba del todo inexplicable, pues hacía años que la mayor parte de la industria había incorporado grabación de sonido en estéreo. Incluso en terminales modestos. Puede parecer un argumento menor, pero es un ejemplo de las a menudo inexplicables decisiones tecnológicas de la empresa.


Un debate interminable: ¿se ha frenado el ritmo de innovación en Apple?






















La lista de tecnologías que Apple no introduce en los iPhone es amplia, pero es de justicia señalar que esto también se debe a que la empresa suele esperar a que algunas maduren para incorporarlas con garantías al iPhone. No es lo mismo producir muchas menos unidades con elementos innovadores, como la carga ultrarápida que Oppo por ejemplo ha introducido en sus teléfonos, que hacer lo propio en un teléfono del que se van a producir docenas de millones. Esto tiene mucho que ver con transmitir al comprador la idea de que adquiere un producto fiable.

Pero a pesar de eso es difícil de entender que Apple no introduzca ya algunas mejoras tecnológicas en sus teléfonos. Como por ejemplo sucede con el sistema de cámaras. Recordemos que Apple junto con la vieja Nokia fueron en su momento los grandes impulsores de la fotografía móvil, y a pesar de que los iPhone siguen siendo excelentes terminales para hacer fotos y vídeos, algunos competidores, incluso modestos, están yendo por delante hoy día en ese terreno.

Es muy difícil, por no decir imposible, saber si Apple cuando presente sus próximos iPhone realizará un mayor esfuerzo por lanzar la señal de que el precio de sus teléfonos también conlleva nuevas dosis de innovación. Los vientos parecen apuntar en esa dirección, veremos que rumbo toma el barco.




















Es difícil de entender que Apple no introduzca ya algunas mejoras tecnológicas en sus teléfonos
























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