La guerra comercial entre Estados Unidos y China preocupa mucho a la mayor empresa del mundo. El fabricante de los iPhone, iPad, y otros productos depende de la capacidad industrial y laboral de China para ensamblar millones de sus dispositivos cada semana. De momento la guerra de tarifas ha pasado de soslayo para Apple, pero en el futuro podría impactar directamente en su línea de ingresos.

El deseo político de Washington sería que Apple llevase esos cientos de miles de empleos a Estados Unidos, pero parece ser un labor imposible. No tiene mucho que ver con los salarios, que se han duplicado en China desde la llegada del iPhone en 2017, si no más bien con la idoneidad del ecosistema de proveedores que existe en el país y una fuerza laboral lo suficientemente grande y flexible como para crear dispositivos electrónicos de todo tipo.




















Apple y sus socios quieren evitar los posibles aranceles de hasta el 25% que se aplicarían a los iPhone y iPad si no hay un acuerdo comercial




Tim Cook, CEO de Apple, durante su visita a una fábrica de Foxconn en China, en marzo de 2012
Tim Cook, CEO de Apple, durante su visita a una fábrica de Foxconn en China, en marzo de 2012
(AFP / AFP)

Este aumento de los salarios está aumentando las demandas de los trabajadores chinos y de sus empresas, moviéndose hacia elementos de mayor valor añadido y especializado. En otras palabras: China quiere ser más como Alemania o Japón que como la China de hace 10 años. Esto deja un hueco importante para dos países que llevan su desarrollo industrial por detrás, que tienen una fuerza laboral grande y especializada en ingenierías, y sistemas flexibles: Vietnam e India.







Vietnam cuenta con una población suficientemente alta en 100 millones, unos salarios medios de aproximadamente un cuarto que los de China (unos 2.400 euros anuales frente a los 9.400 de China), y su infinita costa está a escasas millas de los principales puertos Chinos. Vietnam es ya la opción favorita de los socios ensambladores de Apple como Foxconn (que fabrica desde el iPhone hasta las PlayStation) y Pegatron. Ambas firmas, de origen taiwanés, movilizan a cientos de miles de empleados en sus principales fábricas de China para ensamblar el iPhone en los meses de mayor producción, ahora estudian mover parte de sus operaciones a Vietnam.




















Foxconn moviliza a cientos de miles de empleados en sus principales fábricas de China para ensamblar el iPhone



Foxconn ha anunciado que creará una nueva fábrica especializada en India, con capacidad para hasta 25.000 empleados, en el estado de Tamil, al sur de India. Una más que se une a las fábricas que ya tiene operativas en el país creando móviles para Xiaomi y Apple, entre otros. El movimiento es significativo porque será la primera vez que los iPhone de gama alta serán creados fuera de China.

India cuenta con un mayor peso propio que Vietnam en el comercio mundial por mero tamaño de su economía. Hace unos años el gobierno de Narendra Modi apuntaló nuevas legislaciones que aplican tarifas extra a pagar para aquellos smartphones fabricados fuera del país, una medida similar a la tomada por Argentina o Brasil. Los dos países americanos no han tenido tanto éxito con estas medidas, ideadas originalmente para atraer al tejido industrial que rodea estos aparatos electrónicos a sus ciudades. Foxconn por ejemplo, realiza el ensamblado en China de los productos destinados para Brasil y Argentina, para luego aplicar un último toque cosmético en estos países, de tal forma que consigue evitar los aranceles pero sin tener que subir mucho los costes porque el tejido industrial de sus proveedores no llega.




















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