Andrés Iniesta y su mujer, Anna Ortiz.nunca olvidarán el 7 de marzo del 2014. Cuando en el octavo mes de gestación perdieron el bebé que estaban esperando.

Ahora, seis años después, el matrimonio recuerda a través de una carta en la que confiesan lo que supuso para ellos ese duro trance: «Hoy me siento fuerte para hablar de ti y para ti», comienza la misiva escrita por la mujer del futbolista y por la que ha recibido infinidad de mensajes de apoyo. Con sus emotivas palabras, intentan dar a conocer todo lo que les enseñó durante los ocho meses de «amor incondicional» que compartieron con él.

Fue una época de «miedo e incertidumbre», ha descrito, porque en aquel embarazo ambos aprendieron que «el camino nunca es fácil». Sin embargo, de aquello sacaron la lección de que el esfuerzo siempre merece la pena «aunque la tormenta cayera aquel día».

Con el paso de los años, el matrimonio asegura que el camino de su bebé «debía ser ese», algo que han asumido con «alivio y felicidad». Ya dirigiéndose a él, en el texto le explican que, como padres, les hizo «indestructibles» y consiguió unirles más «gracias al inmenso amor que desprendes».

El centrocampista y su mujer, que viven en Japón desde que en el 2018  fichó el jugador por la liga nipona, admite que a partir de sufrir ese terrible revés, valoran mucho más la palabra ‘vida’, y que disfrutan de las pequeñas cosas. Después de esta dolorosa pérdida, «el sol volvó a brillar» con el nacimiento de sus tres hijos posteriores: Paolo Andrea, Siena y Romeo, que se sumaron a Valeria, la mayor. Ahora, la familia le consideran su «estrella», esa a la que dan las gracias cada día «por cuidarnos, porque así lo siento», concluye.

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