La probabilidad de encender la tele y encontrar a Carlos Sobera presentando un programa empieza a tener dimensiones de ubicuidad. En Mediaset, su emisora amiga, su presencia compite en insistencia con las cortinillas de transición de las cadenas. Actualmente se le puede ver al frente de ‘First Dates’, ‘Volverte a ver’ y ‘La isla de las tentaciones’, pero este año también presentó ‘Supervivientes. Es el rostro de la telerrealidad en España, aunque él se metió en esto atraído por la ficción del teatro.

El hijo del electricista

A menudo, Carlos Javier Sobera Pardo -este es su nombre completo- ha aludido a su origen humilde. Nació el 11 de agosto de 1960 en una modesta casa sin agua corriente y con frecuentes cortes de luz de Baracaldo, donde vivían él, su hermana mayor y sus padres, que habían emigrado desde Burgos para buscar fortuna, él como electricista y ella al cuidado de la familia.

Una nariz rota

Tuvo claro muy pronto que lo suyo era la expresión corporal, pero no a través del deporte –solían catearle la gimnasia y su nariz partida es fruto de un codazo que recibió jugando al baloncesto- sino del teatro. De crío se quedaba embobado viendo las películas de John Wayne y se apuntaba a todas las funciones dramáticas que proponían los curas en el colegio.

Notario frustrado

En la España de finales de los 70, la farándula no parecía un camino prometedor. Sus padres vieron más prudente que estudiara Derecho, pero él no renunció a su vocación y compaginó la universidad con La Espuela, el grupo teatral que montó en Bilbao en 1980. Acabada la carrera, empezó a preparar las oposiciones a notario.

Profe universitario

El primer gran giro de guion de su vida lo encontró en un anuncio de prensa: en 1987, la Universidad del País Vasco andaba buscando profesores para su facultad de Publicidad y Sobera no se lo pensó dos veces: se ofreció como candidato y durante 10 años impartió clases de Derecho Publicitario. Pero en la misma facultad fundó el Aula de Teatro, que acabó siendo merecedor de un premio Ercilla en 1994.

Guionista de TV

Los primeros pinitos de Carlos Sobera en la pequeña pantalla no fueron delante de las cámaras sino detrás. Fruto de su experiencia teatral universitaria, en 1994 le propusieron guionizar un magazine que presentaba Anne Igartiburu en Euskal Telebista. A aquel debut le siguió una errática trayectoria inicial en el medio televisivo: tras idear un concurso en la tele gallega, los primeros programas que presentó, emitidos por ETB, duraron poco en antena.

Un beso falso con Elsa Pataki

En 1997, al fin, logró hacer realidad su gran sueño: dejar la universidad para empezar a vivir de la interpretación. Su primer contacto con la fama televisiva lo tuvo gracias a ‘Al salir de clase’, la popular serie juvenil donde interpretaba al dueño de una floristería que acabó morreándose con una lozana Elsa Pataki con la edad de sus hijos.

La ocurrencia de la ceja levantada

La vida y la carrera de Sobera se parten en dos en 1999 cuando Telecinco le ofrece presentar ’50×15: ¿Quiere ser millonario?’, concurso de preguntas que revienta los audímetros y le lanza a la popularidad masiva. En el imaginario catódico, su rostro queda asociado al gesto de la ceja levantada, solución que, según ha confesado, se le ocurrió sobre la marcha para poner nerviosos a los concursantes y elevar la tensión del programa.

El presentador que interpreta

Su fecunda carrera de presentador –en los últimos 20 años ha estado al frente de una treintena de programas, la mayoría concursos– no le ha impedido rodar siete películas y formar parte del elenco de otras tantas funciones teatrales.

El empresario que escribe

Su afición dramática le llevó a comprar el Teatro Reina Victoria de Madrid en 2016, que acabó vendiendo dos años más tarde por dificultades económicas, pero cuya programación sigue dirigiendo. También puso en marcha un sello editorial, una librería y es autor de un manual de filología: ‘Los mil errores más comunes del lenguaje’.

La familia bien, la salud no tanto

Tras divorciarse de su primera mujer, en 2004 inició una relación con la productora Patricia Santamarina, que trabajaba en la oficina de Valerio Lazarov. Se casaron en Cancún (México) en el 2015 y tienen una hija juntos, aparte de la que ella aportó de su anterior matrimonio. Sobera se confiesa titular de «una vida feliz», que solo se ve amenazada por la diabetes tipo 2 que padece. A consecuencia de esta dolencia, en el 2018 sufrió una gangrena que estuvo a punto de costarle la vida.

Temas
La isla de las tentaciones
First dates
Carlos Sobera

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