Las grandes historias de la vida casi siempre giran en torno a la figura materna, sin embargo, existen padres amorosos, cuidadosos y protectores, a pesar de haberse separado de su pareja, y éste es el caso de Gerardo Quiroz , quien nunca se imaginó que viviría la circunstancia del exitoso programa de televisión Papá soltero, en el cual él participó cerca de ocho años.
Hoy, el actor y productor es un hombre trabajador, exitoso y padre responsable de sus cuatro hijos: Gerry, de 16 años; Ximena, de 13; Mariana, de 10 (de su matrimonio con Nora Fuentes), y Diego, de 2 años y medio (de su relación con Griselle González).

Ellos son sus grandes tesoros y, día a día, aprende cómo ser un buen ejemplo, aunque reconoce que debe cambiar algunas cosas de su forma de ser para, por fin, tener una compañera el resto de su existencia.
-Gerardo, ¿cómo estás?, ¿mucho trabajo?
“Sí, tengo varios proyectos; en teatro, regresamos con la obra de Adal Ramones, ‘Tiro de gracia’, también estoy produciendo ‘El diario de un loco’, con Juan Antonio Edwards, y voy a empezar una producción para escuelas que se llama ‘Después de las 12′”.
.
-Con todo lo que trabajas, ¿tienes tiempo de ver a tus hijos?
“Claro, siempre me lo doy y tengo una linda convivencia con ellos. Gerardo, el mayor, vive conmigo desde hace tres años. A Mariana la llevo a la escuela los martes, jueves y aparte la veo cada dos fines de semana. Y Ximena acaba de entrar a una escuela donde es obligatorio el transporte escolar y ya no la llevo, pero nos vemos una vez cada semana, y a Diego, el más pequeño, cada 15 días”.
-¿Cómo organizas tus múltiples ocupaciones con el tiempo que le dedicas a tus hijos?
“Todo es administración, sólo es cuestión de que te despiertes media hora más temprano y verás que te da tiempo para todo”.
-¿A qué edad te convertiste en papá?
“Tenía 29 años y creo que era una buena época, porque tuve la oportunidad de jugar con Gerry, que fue el primero, platicar de sus cosas”.
-¿Y tú cómo eres como papá?
“No creo ser regañón, trato de ser estricto e intento convencerlos a través del razonamiento. En unos años te diré si es buena estrategia, porque a veces siento que me agarran de barco, pero ya apretaré más. Hay que ser cuidadoso, pues son seres humanos que debemos cuidar, proteger y formar”.
-¿Hablas de sexo con los mayores?
“Un poco, sólo de la orientación elemental”.
-¿Eres un papá celoso?
“Creo que sí, tengo hijas muy bellas. No quiero precisamente ser celoso, pero me gustaría estar cerca de ellos hasta la edad que me lo permitan”.
-¿Qué haces cuando sales con los cuatro?
“Me divierto mucho; tienen personalidades tan diferentes que es difícil complacerlos a todos, pero al final dicen: ‘lo que tú digas’”.
-Hay papás que al divorciarse se olvidan de sus niños…
“No los entiendo, los hijos son lo más bello de la vida. Hay quienes dicen: ‘no tengo paciencia’, y yo, trabajando en la oficina, los he tenido a los cuatro y no pasa nada”.
¿Qué te dicen ellos de volverte a enamorar?
“Nada, conocen todo lo que sucede en mi vida, pero tampoco voy a presentarles a alguien con quien no he iniciado una relación”.
-¿Estás en una buena etapa de tu vida?
“Estoy empezando a entrar en un momento de madurez, me siento orgulloso de mi parte laboral, aunque de la personal aún estoy incompleto; me gustaría tener una mujer para toda la vida”, concluyó.