Así Será La Academia 3D

Televisión Azteca anunció que la nueva temporada de su programa La Academia se transmitirá en tercera dimensión (3D). No será, en rigor, la primera transmisión de tv con ese formato en México, aunque sí la primera serie que se difunda en 3D.

Televisa realizó el 25 de octubre de 2009 la primera transmisión 3D con su caballito de batalla habitual: el “clásico América-Chivas”. Ahora, Azteca difundirá “el primer reality show en tercera dimensión”.

Competencia tecnológica

Según Alberto Santini, director de Azteca Trece, la empresa “echará la casa por la ventana” y será “el primer network (cadena)” que transmitirá en 3D un reality show: “Tener 3D en un network es fuerte, es ir a la cabeza”. Santini aseguró, además, tener conocimiento de que “la competencia” tiene planes similares y por ello Tv Azteca decidió adelantarse: “Sé que otros lo están implementando, pero no lo han lanzado aún; en la televisión se trata de arriesgar”.

“Adelantarse a la competencia” en materia de avance tecnológico tiene un significado especial dentro de la rivalidad entre las dos grandes cadenas televisivas del país. Recordemos que Azteca fue la primera en realizar una transmisión en Televisión Digital de Alta Definción el 16 de diciembre de 1997 (Televisa hizo la suya semanas después, el 25 de enero de 1998, por cierto con el consabido América-Chivas). Luego, Televisa efectuó la primera transmisión en 3D y ahora Azteca revira difundiendo una serie completa en ese formato.

La Academia 3D

Pero, además de que estas empresas puedan pasar a la historia mexicana o mundial como pioneras en el uso de una innovación tecnológica, ¿qué importancia puede tener que Azteca o Televisa transmitan en 3D?

Por supuesto, tiene importancia. Está muy bien que lo hagan. En primer lugar por la necesidad de que la televisión mexicana vaya acumulando experiencia de ese tipo y consolidando personal técnico capacitado para operar las tecnologías de punta. Pero también para estimular la reflexión acerca del momento que vive México en materia de oferta y consumo de esas tecnologías.

Evidentemente, La Academia 3D será recibida por una minoría dentro de la minoría que actualmente tiene acceso a la televisión digital en México. Sólo quienes tengan televisores 3D podrán ver en ese formato La Academia; los demás la verán en alta definición (HD), digital estándar (SDTV) o analógico, según sea el receptor que posean.

Visión estereoscópica

Para percibir la sensación de 3D o estereoscópica (imágenes diferenciadas, una con información para el ojo izquierdo y otra para el derecho, que generan la ilusión de profundidad), es necesario tener un receptor de televisión con las especificaciones correspondientes y con lentes para ayudar a que cada uno de los ojos reciba esas imágenes separadas que el cerebro se encargará de “juntar”. Aunque algunas empresas fabricantes de receptores en 3D ya trabajan para que esos lentes no sean necesarios, los modelos actualmente en el mercado todavía los requieren.

En México no tenemos estadísticas de cuántos hogares tienen receptores digitales con capacidad para recibir imágenes en tercera dimensión. Se sabe, de manera aproximada, gracias a la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, realizada por el INEGI en 2009 y publicada en 2010, que sólo el 13.6 por ciento de los telehogares cuenta con televisor con sintonía digital, pero no cuántos de esos aparatos son 3D.

Oferta y demanda

Hay en México varias empresas que venden receptores 3D: LG, Samsung, Sony, Sharp y Panasonic. Los precios pueden ir de los 5 mil a los 35 mil pesos según el tamaño y la tecnología que utilicen (Plasma, LED o LCD). Seguramente el costo de estos aparatos irá a la baja dentro de algún tiempo; sin embargo, la disminución de los precios no bastará por sí misma para que su adquisición se incremente de manera sustancial en poco tiempo.

Pensemos en personas que realizaron hace poco tiempo un esfuerzo económico para adquirir una televisión digital pensando en recibir señales de HD. Difícilmente querrán efectuar un nuevo gasto para adquirir aparatos 3D, sobre todo cuando la oferta de contenidos en este formato apenas empieza y cuando la televisión digital en cualquiera de sus formatos (HD, SDTV o 3D) todavía no se generaliza en México.

Por eso, las firmas que venden televisores 3D están recurriendo a diversos “incentivos” para promover el consumo de estos aparatos: posibilidad de conexión a internet, obsequio de lentes 3D, videojuegos en 3D como regalo, cables para conexión. Sony, por ejemplo, planea hacer versiones de películas en 3D, a través de su filial Sony Pictures, para aumentar la oferta de contenidos. También ha diseñado una videocámara 3D para grabar imágenes hogareñas.

Quizá, en algunas semanas, Televisa anunciará alguna oferta de contenidos en 3D. Ojalá sea algo más atractivo que lo anunciado por Tv Azteca con La Academia.